Las estafas no tienen límites. Eso quedó demostrado este lunes cuando, en una audiencia en los tribunales de Villa Mercedes, la fiscal instructora Gisela Milstein imputó por ese delito a Diego Alfredo Del Trecco. Según expuso, en base a las averiguaciones preliminares, el hombre habría estafado al dueño de una bodega de la ciudad cuando le compró $274 millones en vinos y pagó semejante cifra con cheques que no valían nada.
El supuesto ardid, reconstruyó la representante del Ministerio Público Fiscal (MPF), sucedió entre octubre y noviembre del año pasado. El imputado hizo dicha compra a un ejecutivo de ventas que trabaja para una bodega que comercializa productos en la ciudad y abonó con cheques.
Todo marchó bien hasta el momento que la empresa intentó cambiar los boletos de pago. Allí descubrieron que no tenían fondos. La sorpresa fue doble para los encargados de la bodega, pues Del Trecco era cliente de ellos desde el 2021 y nunca, en esos años de relación comercial, tuvieron ningún inconveniente.
Por eso mismo, el denunciante ofreció múltiples formas de abonar la operación, pero todas fueron rechazadas por el imputado, señaló Milstein. «La maniobra le ocasionó un severo perjuicio económico a la empresa», resaltó la fiscal.
Gustavo Ávila y Cesar Bertrés, los abogados del acusado, por su lado, argumentaron que fue la bodega la que fijó las condiciones de negocio y resaltaron el vínculo comercial que existía desde hacía cuatro años entre su defendido y el denunciante. Por eso mismo y la naturaleza del conflicto propusieron que todo sea tratado y resuelto en el fuero civil.
Pero esos fundamentos no convencieron a la jueza de Garantías 3, Natalia Pereyra Cardini. Aceptó la imputación formulada por la fiscalía y le impuso al hombre la condición de firmar una vez al mes el libro de procesados en tribunales y la prohibición de salir del país, en tanto la investigación siga abierta.