Desde antes del mediodía de este domingo, una camioneta del grupo táctico COAR con su personal y del Departamento de Homicidios de Villa Mercedes permanece fuera del policlínico regional, a la espera de lo que defina el fiscal instructor 1, Maximiliano Bazla, sobre el futuro inminente de Fabricio Rotte, quien asesinó a puñaladas a su madre, Marta Bossa de Rotte. El funcionario público podría disponer de un segundo a otro su inmediata detención y traslado a una comisaría de la ciudad. Todo dependerá de lo que los médicos del hospital y también el psiquiatra que lo analizó en estos días de internación le revelen sobre su estado físico y mental. Si los profesionales de ambas áreas de la salud le confirman que está en condiciones de recibir el alta, será arrestado. De lo contrario, continuará en el centro médico.
La presencia del grupo táctico para el posible traslado nada tiene que ver con la probabilidad de que el retiro del hombre de 46 años, que es un esquizofrénico paranoico, se complique; ni mucho menos con un episodio de violencia que haya protagonizado en estos cuatro días de internación. De hecho, es casi imposible que la tarea de los efectivos se torne difícil en vista de que el paciente está sedado, le confió un informante a esta periodista.
«Si le dan el alta médica hoy, se coordinará (con personal de salud mental) las condiciones de salubridad a respetar para que esta persona esté detenida (…) Si no está en condiciones de irse, seguirá en el hospital», le confirmó otra alta fuente en exclusivo a Todo Un País.