El directorio del Hospital Central «Dr. Ramón Carrillo» hizo público un informe en relación a la muerte del joven peluquero Angel Pablo Peña, cuyo fallecimiento causó dolor más allá de su círculo familiar, por tratarse de una persona reconocida en la ciudad de San Luis, pero también inquietud a partir de las denuncias públicas que responsabilizaron de su muerte al accionar médico de ese nosocomio.
El informe se funda en los alcances de una exhaustiva revisión de su historia clínica, en «bases de datos federales y provinciales, pertenecientes al Ministerio de Salud de la Nación y del Ministerio de Salud de la Provincia», todos ellos relacionados con la historia médica del paciente, también en entrevistas con los profesionales involucrados e informes médicos adicionales de todos los participantes de los hechos detallados.
Ese documento púbico concluye en que Peña «no falleció a causa de una neumonía; la razón del deceso es extremadamente más compleja«, y su muerte «se encuentra asociada directamente a sus patologías preexistentes las cuales, según los datos cotejados, se encontraba interrumpida en su tratamiento y las mismas fueron omitidas al cuerpo médico en el momento de las consultas«.
«Lamentablemente, el cuadro clínico del paciente, asociado a los hallazgos detectados en los estudios complementarios realizados por equipo del Comité de Riesgos, indica la presencia de patologías crónicas preexistentes que afectan el sistema inmunológico, las cuales imprimen un riesgo mayor al común de los pacientes de su edad» señala el informe.
En uno de sus párrafos centrales señala que «la omisión de la información de esta inmunodeficiencia crónica hace que el cuadro clínico que lo trae a la consulta sea catastrófico y refractario al tratamiento médico instituido. El desenlace final se relaciona de forma directa con los antecedentes patológicos antes mencionados».
«Estas patologías preexistentes se corroboran por distintos canales de investigación, destacándose, la información oficial que se encuentra alojada en las bases de datos federales y provinciales, que dan cuenta de la historia clínica del paciente, patologías que no fueron informados ni por el paciente, ni por familiares al momento de las diferentes consultas. Omitir dicha información al cuerpo médico, actuó en desmedro de la salud del mismo» señala el documento médico.
También se informa que los familiares del paciente fueron llamados «para hacerles la devolución de lo investigado y las conclusiones a las que arribo dicha comisión evaluadora; buscando de este modo poder llevar claridad sobre lo actuado desde en el punto de vista médico, en momentos que resultan aciagos para sus seres queridos. Los mismos declinan de la invitación a conocer el informe y poder evacuar sus dudas, no concurriendo al establecimiento».
Claro que la investigación interna aún no se ha cerrado. «No obstante, interdure la investigación, desde lo Institucional el hospital resolvió apartar a las dos profesionales médicas que atendieron el paciente los días 18 y 21 de enero«.
«Habiéndose concluido esta etapa investigativa, desde la Institución renovamos nuestro acompañamos en el dolor a quienes hoy lamentan la pérdida irreparable de un ser amado. Asimismo, reafirmamos nuestro compromiso para con ellos, y para con todos los sanluiseños que depositan en el sistema público de salud la responsabilidad de atenderlos ante cada dolencia. Los integrantes del Comité de Riesgos y demás autoridades de la institución, quedan a disposición de familiares y seres queridos para evacuar las dudas y consultas que necesiten» finaliza el documento que se puede completo y textual a continuación.



