Para los violentos los límites no existen. Y siempre tienen una solución para todo, sin importar la naturaleza del problema: la violencia. Nada que pensar, nada que dialogar, solo que accionar con fuerza, sobre todo, los que se valen de su físico. Una vecina de Villa Mercedes es la víctima, la prueba, por fortuna, viviente de todo el dolor que genera en la psiquis y el cuerpo una persona violenta. En este caso, su expareja. Se separó de él, harta de los golpes. Pero eso no lo frenó estos días.
Entró a la casa de la mujer, le pegó frente a quien nadie quiere tener como testigos, sus hijos. Cuando sintió que se avecinaba una patrulla policial, cuan cobarde, escapó hacia lo de un vecino. Trató de esconderse allí. Pero lo hallaron rápido. No fue veloz ni brillante.
Ya frente a los uniformados tampoco se le aplacó la bravura. Quiso enfrentarlos, pero hasta ahí lo acompañó la fuerza de sus puños. Consiguieron inmovilizarlo y lo detuvieron.
El hombre de 34 años es investigado por «lesiones leves calificadas por el vínculo y por mediar violencia de género» y «amenazas”. Está a disposición de la fiscal Marina Andino. Estará en el calabozo de una comisaría hasta el próximo miércoles, cuando venza la prórroga del arresto pedida por su defensa. Cuando eso suceda el juez de Garantías deberá decidir si le dictará la prisión preventiva, en base a las medidas que requiera la fiscal.
La agresión sucedió en la misma zona donde tuvo lugar el doble crimen de Vanesa Zanni y su hija adolescente Tatiana, en el extremo sur de calle Leonismo Argentino. Al sur de la ciudad, en cercanías del Río Quinto.
Alguien, un vecino, llamó al 911 y avisó que un hombre golpeaba a una mujer. Cuando el personal de la Comisaría 10° llegó encontró rápidamente a la víctima, el aspecto la delataba. Una mujer de 32 años, con golpes y heridas en los brazos y la cara.
Les contó que su expareja, de quien se separó hace meses por la constante violencia a la que la tenía sometida, había entrado a la fuerza a su domicilio.
«La amenazó y la golpeó delante de sus hijos menores», informó Relaciones Policiales. Los efectivos ubicaron en minutos al ahora imputado, trataba de esconderse en la vivienda de un vecino. «Intentó agredir a los policías, pero fue reducido y demorado», agregaron los voceros de la fuerza.
El médico policial revisó a la víctima y constató lo que la simple vista revelaba. Le habían dado tremenda paliza.