El martes pasado Ivana Andrea Ferro, una vecina de Villa Mercedes, desapareció. Para la familia no fue una sorpresa. Cada «dos por tres» se iba por voluntad propia. Pero eso no dejaba de ser una preocupación, primero porque nunca había transcurrido tanto tiempo sin que la ubicaran y, segundo, porque tiene problemas de adicción de drogas y está con tratamiento psiquiátrico. Por lo tanto, cualquier cosa pudo ocurrirle a donde fuera, por su extrema vulnerabilidad. Por suerte, la angustia no de saber dónde está y cómo está llegó a su fin ayer (viernes), a la tarde. Tras una incansable búsqueda y en tiempo récord, en cuestión de horas, el personal del Departamento de Homicidios, a cargo del comisario Sebastián Tula, la localizó en un domicilio del barrio ATE I.
La mujer de 40 años fue encontrada en una casa ubicada en calle Gobernador Alric, entre calles San Cayetano y San Lorenzo, a una cuadra del barrio 828 Viviendas. Siempre que desapareció fue impredecible, porque la hallaron en diferentes domicilios.
Su familia pidió la búsqueda de paradero en la Comisaría 12° ayer, a la tarde. Contó que Ferro se había marchado de su casa el martes, alrededor 16. La vieron irse en un remis. Aportó como datos que la mujer «mide 1,60 metro de altura, es de contextura robusta, tez blanca, cabello castaño oscuro y ondulado». Señalaron que tiene problemas para caminar por una cirugía de cadera.
Al momento de ausentarse vestía pantalón tipo jean azul, top negro, sandalias bajas del mismo tono y llevaba una cartera plateada, difundieron los voceros de Relaciones Policiales.