En los próximos días la Justicia definirá la suerte de Ramón Ceferino Núñez y Cristian Sebastián Sosa, detenidos el martes 18 de noviembre. Según la hipótesis de la fiscalía, estos dos hombres completaban, junto a Diego Martín Becerra, el trío de delincuentes que asaltó a un matrimonio de ancianos en el paraje Árbol Solo, en el departamento Belgrano, a quienes torturaron con tanta brutalidad que desencadenaron la muerte del hombre, Carlos Lucero, meses después.
Becerra es el primer imputado por el caso y cumple prisión preventiva en la Penitenciaría Provincial, tras ser arrestado el lunes 17 de marzo, en Río Grande, población aledaña a El Trapiche.
La investigación policial y judicial continúa y, como resultado de las pruebas que han ido colectando, el martes de la semana pasada detuvieron a Núñez y Sosa. Al día siguiente, la fiscal adjunta Ornella Costa solicitó que fueran imputados por homicidio en ocasión de “robo y robo calificado por ser en despoblado y en banda”, los mismos delitos que le imputan a Becerra.
El abogado Guillermo Levingston, defensor de Núñez, expresó su desacuerdo con la acusación y cuestionó que no estaría acreditada la causa del fallecimiento del anciano torturado. Adelantó que presentará informes realizados por un perito de parte que darían cuenta de otra causa de muerte.
Los abogados Carlos Bianchi Durán y Antonella López Astudillo, defensores de Sosa, plantearon que la acusación no describe con claridad su participación y que aportarán elementos para sostener su inocencia. Indicaron que Sosa se presentó en forma espontánea ante la Fiscalía y solicitaron que, en caso de avanzar la investigación, se evalúe una medida de presentación periódica.
La defensa de ambos imputados pidió la prórroga de detención de ocho días, una medida prevista en el artículo 40 de la Constitución de San Luis que autoriza extender la detención inicial para garantizar el adecuado ejercicio del derecho de defensa, al permitir a los abogados reunir indicios o pruebas que consideren relevantes para sostener la presunción de inocencia de los sospechosos.
Al cabo de ese plazo, el Juez de Garantía Nº 1 de San Luis, Juan Manuel Montiveros Chada, resolverá si dispone la prisión preventiva de ambos detenidos. Becerra, Núñez y Sosa son sospechosos de ser los autores del ataque a Lucero, de 77 años, y su esposa Ramona Elia Mercau, de 74, el domingo 2 de febrero de este año, a la siesta.
El matrimonio fue asaltado en su casa del paraje distante 21 kilómetros al norte de la localidad de Los Manantiales (ex Villa General Roca). Primero, a la casa llegaron tres hombres en un Renault 12 rojo y pidieron agua porque supuestamente tenían un problema con el auto. Fue una excusa para observar el lugar y saber si los ancianos estaban solos. Poco después, a eso de la una de la tarde, Carlos y Ramona fueron sorprendidos por delincuentes que los amenazaron y golpearon.
A ella la ataron de pies y manos y la amarraron a una silla, y con él se ensañaron dándole golpes en la cabeza. Una vez socorrido, fue llevado al Hospital Central Ramón Carrillo, de la ciudad de San Luis, donde permaneció internado hasta su muerte, ocurrida el 17 de septiembre.
Los ladrones sustrajeron alrededor de 2,5 millones de pesos, documentación y otros elementos de valor.








