La eterna novela entre Wanda Nara, su exmarido Mauro Icardi y Eugenia «China» Suárez, con las criaturas de todos ellos en el medio, se reactivó con impulso este fin de semana, después de un año relativamente tranquilo en comparación con el anterior. Pero esta vez con ribetes que encienden las alarmas de algo que no debe tomarse a la ligera, pues hablan de agresión física, de violencia, hacia una menor de edad. Basándose en lo que su hija Francesca le contó, Wanda Nara denunció que su ex agredió a la nena 11 años. Y el Juzgado de Garantías 2 de Tigre ya se expidió al respecto: le impuso al futbolista una restricción que le impide acercarse o mantener cualquier tipo contacto con la niña por los siguientes 45 días.
El juez Orlando Abel Díaz dispuso que Icardi no podrá estar a menos de 100 metros de su hija, ni a menos de 300 metros de su domicilio o de cualquier lugar donde se encuentre. Como toda medida de esa naturaleza, tampoco podrá comunicarse con ella vía telefónica, redes sociales, servicios de mensajería, ni siquiera a través de terceros.
La resolución responde a una denuncia asentada por la conductora de MasterChef sobre un episodio que sufrió su hija en el barrio La Isla, en Nordelta. Según el acta policial, alrededor de las 17 del viernes, el personal del Comando de Patrullas de Tigre recibió un llamado al 911 para que se allegara urgente a una vivienda del complejo residencial por una presunta «situación de violencia familiar».
Cuando los efectivos llegaron se encontraron con Nara. La mediática les contó que estaba allí porque había recibido preocupantes mensajes enviados por su hija mediante la plataforma iCloud. La nena le habría dicho a su madre que fue agredida físicamente por su padre, quien permanecía en su habitación desde hacía varias horas y que no había almorzado.
El parte policial indica que, en un principio, los efectivos no pudieron ingresar al domicilio, porque un hombre, desde el interior del inmueble, les remarcó que no contaban con autorización para hacerlo. Luego, trascendió que esa persona no había sido otra que Icardi.
Minutos más tarde, la menor salió de la vivienda llorando y se dirigió hacia su madre. Dijo que había sido golpeada y amenazada por su padre y que quería irse con su mamá.


