La vivienda de la reconocida locutora de Villa Mercedes, Edith Otazú, fue violentada la madrugada del sábado. Las cámaras de seguridad que monitorean la propiedad las 24 horas captaron a unos delincuentes que destrozaron la puerta principal al forzarla para ingresar. La familia de la querida «Titi» y sus amigos no saben si la intención de los malvivientes fue entrar al inmueble para sustraer lo que hay dentro o si pretendían usurparla, aprovechando que desde hace exactamente un año está deshabitada.
Los primeros en percatarse de que algo extraño ocurría fueron los vecinos, quienes escucharon golpes alrededor de las cinco de la mañana. Cuando una amiga de la familia se allegó al domicilio de Juan W. Gez 68, alertada por la gente y los registros de la cámaras de seguridad, confirmó que habían tratado de asaltar la vivienda.
La cerradura estaba violentada y los cuadros de madera que adornan la abertura estaban rotos y desencajados. «La puerta es tan dura que no pudieron abrirla, pero se deben haber pensado que si volvían después y seguían insistiendo iban a poder entrar», calculó la mujer. Los delincuentes no estaban al tanto de que el lugar cuenta con un sistema de vigilancia constante, con videocámaras internas y externas, además de las filmadoras que tienen los domicilios vecinos. “Muchos creen que, porque no vive nadie, la casa está abandonada y nadie la vigila, pero no es así. Está controlada todo el tiempo”, advirtió la amiga de los Otazú.
El hijo de la «Titi», el conocido diseñador de joyas de las estrellas de Hollywood, Rodrigo Otazú, tampoco le dio tiempo a los ladrones para que hagan una segunda prueba. Contrató a una persona que, a las pocas horas, reparó todos los daños causados en la cerradura y la madera de la puerta.
