Las averiguaciones en las sombras del personal de la Policía Federal (PFA), siempre bajo las órdenes de la fiscalía federal de Villa Mercedes, dieron su fruto con el resultado de un allanamiento. Después de casi tres meses de seguir los pasos de Juan Carlos Juárez, un vecino del barrio San José, lograron confirmar que, en efecto, en su vivienda había droga y que, por la cantidad, no había forma de que fuese para uso personal.
Le encontraron 28 envoltorios con cocaína y un revólver; y lo retiraron esposado de su domicilio. Las pruebas en su contra que enumeró el fiscal y que demostrarían que ese estupefaciente no era más que para la venta convencieron al juez Juan Carlos Nacul para dictarle la prisión preventiva por 163 días corridos.
El personal de la PFA investigaba al hombre de 46 años desde junio, cuando llegó a la fiscalía federal el dato de que se dedicaba al comercio de drogas en su casa de Europa 15. Luego de numerosas tareas de vigilancia y de recorridos preventivos en ese domicilio reunieron las pruebas suficientes para concluir que allí había movimientos propios del «narcomenudeo».
Cuando los efectivos irrumpieron en su vivienda Juárez no estaba solo. Lo acompañaban sus hijos de 22 y 25, un amigo de él, de 52 años, y un amigo de los jóvenes, de 22. Todos fueron testigos del procedimiento que culminó con la detención del dueño de casa.
En un requisa personal, le encontraron en el bolsillo derecho del pantalón una caja de plástico con 27 dosis de cocaína. Luego, en la inspección de su habitación le hallaron otro envoltorio con más droga polvorienta, oculto en otro pantalón, y un revólver, calibre 22, sin municiones. El mismo Juárez reconoció que no contaba con la documentación de tenencia del arma de fuego y también se la incautaron.
