Pocas infusiones más representativas y consumidas en Argentina como el mate, presente en la vida cotidiana de miles y miles de familias, en distintos entornos sociales, a toda hora del día. En la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), un equipo de investigadores de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia (FQByF) está abocado a estudiar a la yerba mate como agente que puede impedir el crecimiento de bacterias que causan enfermedades a los seres humanos, atacando principalmente a su forma resistente, como lo es el biofilm bacteriano.
En esta investigación trabajan profesionales vinculados a la Química Orgánica, debido a la manipulación de productos orgánicos de origen vegetal como lo es la yerba mate, y a la Microbiología, debido al uso de bacterias y la manipulación de esterilidad que éstas requieren.
Puntualmente, el tema de investigación fue impulsado por Carlos Pungitore, docente de Química Orgánica e investigador del Instituto de Investigación en Tecnología Química (INTEQUI) de doble dependencia UNSL/Conicet. Y la doctora en Biología y licenciada en Biología Molecular, Natalia Di Marco, junto a un equipo científico del área de Microbiología e Inmunología de la FQBy, trabaja en esta investigación, que está en etapa inicial.
El objetivo es explorar y sacar provecho de las actividades que tiene la yerba mate, que por su alto contenido de fitoquímicos (tales como metilxantinas, saponinas y polifenoles) tiene atributos de energizante natural por activación del sistema nervioso central, acción diurética, actividad antioxidante y propiedad hipoglucemiante. Pero poco se conoce de la especie vegetal de la cual se extrae la yerba mate asociada a su actividad en microorganismos patógenos.
Los antibióticos convencionales atacan a las bacterias provocando su muerte directa, y su uso indiscriminado ha llevado a las bacterias a desarrollar mecanismos de resistencia para evitar morir. Este tratamiento alternativo, donde se ataca a los factores de virulencia, que son los que causan la enfermedad en el hospedador, sería una forma eficiente de prevenir el desarrollo de la enfermedad, sin provocar la muerte bacteriana y combatir así las enfermedades infecciosas sin desarrollar resistencia a los antibióticos.
Estos estudios resultan interesantes para brindar información sobre las posibles propiedades antibacterianas de la yerba mate, ya que solo se conoce esta actividad contra algunas bacterias populares como Escherichia coli, pero se desconoce su actividad frente a otras bacterias patógenas, sobre todo a las bacterias transmitidas por alimentos que causan enfermedades infecciosas.
Paralelamente, en un futuro, se apunta a brindar a empresas productoras de yerba mate análisis microbiológicos para detectar propiedades antimicrobianas y antibiofilm de sus productos de forma específica.