Los jubilados y pensionados del barrio Pueblo Nuevo de la ciudad de San Luis, ya cuentan con sus tarjetas para viajar gratis en los colectivos de Transpuntano. Desde el 21 de enero, esta política de transporte alcanzó a 9.102 inscriptos, quienes realizaron el trámite correspondiente en los 10 Centros de Atención al Vecino que posee la capital provincial.
Este lunes, los beneficiados de ese núcleo habitacional, se acercaron al centro vecinal ubicado en Gobernador Alric 340. Allí, recibieron afectuosamente al gobernador Claudio Poggi y vieron un video informativo mientras desayunaban café y facturas.
El intendente Gastón Hissa explicó que la propuesta fue posible gracias al ordenamiento de las cuentas municipales. “Esto no tiene límite porque las inscripciones siguen abiertas. Hemos tratado que la operatoria fuera fácil para los jubilados, únicamente solicitamos que presenten el DNI y el recibo del haber en el CAV más cercano o en el Palacio Municipal”, afirmó.
“Con el pago de las tasas, el Municipio invirtió 1.400 millones de pesos en una política social. Estoy muy contento porque cuando uno implementa una iniciativa y ve que la tasa de uso es significativa, advierte que era necesario”, precisó el jefe Comunal.
Tras una mención a la figura del Papa Francisco, el primer mandatario celebró la medida impulsada por el Intendente de San Luis: “Felicitaciones por esta política pública y social. Cuando uno dice ‘Boleto Gratuito’, no es que es gratis para el Estado, sino que el Municipio se hace cargo. Uno prioriza dónde poner los recursos”.
A su vez, el Gobernador resaltó que el plan habitacional “Tenemos Futuro” abrió sus inscripciones de manera digital y por 90 días: “Se los transmito para que les cuenten a sus hijos y nietos. El Papa Francisco decía que el hogar propio consolida y ayuda a la familia, lo repetía siempre y nosotros estamos convencidos de eso también”. Poggi aseguró que, junto a “Escriturá tu Casa”, estos programas completan el circuito de la vivienda.
Como broche final, la comitiva gubernamental ofició una entrega simbólica de tarjetas. Luego, los puestos de atención comenzaron a llamar a los jubilados, que aguardaban en sus asientos con un número para retirar sus tarjetas.
