La judoca Keisy Perafán se reinventó y piensa en el Panamericano

24 de enero de 2025

A comienzos de enero estuvo a punto de retirarse del alto rendimiento. Regresó a los entrenamientos con la Selección Argentina y pone el objetivo en el torneo que se desarrollará en abril, en Chile

Keisy Perafán siempre encontró luz en su andar cotidiano. Talentosa, disciplinada y convencida, a los 19 años se instaló en Buenos Aires, y en la práctica del judo forjó una carrea deportiva de excelencia.

Caprichoso es el destino. La puntana compitió ocho años en la división hasta 48 kilogramos, en la misma categoría de Paula Pareto, de quien fue rival e íntima amiga.

Keisy llevó su nombre y puso al de la provincia de San Luis en el podio del mundo. “Si tengo que elegir mis mejores tres actuaciones diría que son el quinto puesto en el Mundial 2021 en Budapest, Hungría; la medalla de plata en el Panamericano, definiendo el oro en final con Paula, en 2018 en Costa Rica; y la medalla de oro en el Panamericano junior en 2015, también en Costa Rica”, rememora.

Perafán no tiene dudas. Si las tuvo fue entre diciembre y el inicio de este primer mes del 2025. “En diciembre vi muy real dejar el alto rendimiento. Siempre está el fantasma de decir ‘ya está, me cansé’. Y en diciembre pensé que era el final. Pero regresé, y pongo todo en el Panamericano de abril, en Chile. Y después del torneo veré”.

Keisy tiene 28 años, el 16 de febrero cumplirá los 29, y le da una vuelta a su regreso a los entrenamientos con la Selección, en el Cenard, y a sus movimientos en el tatami. “La verdad es que estaba bastante desgastada. No clasificar a los Juegos Olímpicos me dolió y me costó levantarme, pero estoy intentando salir después de pasar por una encrucijada. Mis entrenadores me explicaron que debía cambiar de categoría, porque hasta 48 kilos ya no podía darle más al cuerpo, era un descenso de peso muy brusco, no me daba a cabeza y hormonalmente tampoco. Acepté las consecuencias, lo que representa que ahora no vaya a la gira por Europa, y es empezar de cero, a remarla desde abajo”.

Hoy compite en división hasta 52 kilos, donde comparte equipo en la Selección con la también puntana Agustina Lahiton. Justamente Keisy y Agus definieron el último Nacional de Judo, en noviembre de 2024 en Jujuy, que ganó Perafán.

“A lo deportivo se sumó que era una incertidumbre la beca del ENARD (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo), finalmente desde Nación confirmaron que hasta abril cobraríamos y después dependerá de la actuación que tengamos en el Panamericano”.

Deportista de máxima exigencia en un deporte amateur, Keisy da vuelta la página: “Apuesto a mejorar en todos los ámbitos; a terminar mi formación como profesora de educación física, y estoy en proceso de reinventarme, intentando mirar el judo como una manera de redescubrirme y aprender otras técnicas y desarrollar otros hábitos”.

La judoca puntana parte de una situación elemental: “No me gusta usar la palabra sacrificio, son elecciones y yo decidí por el deporte, sabiendo que la exigencia hace que estés lejos de la familia. Todo eso te lo planteas, y al final elijo intentar otra vez”.

Keisy es número 1 y se mantiene en el tiempo, lo que es muy complejo de conseguir en el alto rendimiento. Pero en judo, a un Juego Olímpico va un solo deportista por país y por categoría, sin importar el sexo. La puntana quedó a nada de París 2024.

“El judo es mucho más que la competencia, es un estilo de vida”, afirma Perafán, y sentencia: “Amo a este deporte. Volví y me siento muy bien”.

La historia de Keisy promete más capítulos para contar.

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