Las intensas tormentas que afectaron a Mendoza durante la noche del lunes y la madrugada del martes provocaron inundaciones en distintos sectores de Guaymallén y Maipú. El desborde del canal Tulumaya y el colapso del sistema cloacal agravaron la situación en el barrio Viñas del Carril, donde varias viviendas quedaron bajo el agua y algunas familias debieron ser evacuadas.
Los equipos de emergencia realizaron tareas de asistencia y rescate, mientras que parte de los vecinos fue trasladada a polideportivos, entre ellos el Nicolino Locche. Otros habitantes se resistían a dejar sus casas por temor a perder sus pertenencias y por la preocupación de poner a resguardo a sus mascotas.
Uno de los sectores más afectados se encuentra en las inmediaciones del carril Costa de Araujo, en el límite entre ambos departamentos. Además de las calles anegadas y el ingreso de agua en las viviendas, el desborde cloacal generó preocupación por las posibles consecuencias sanitarias.
De acuerdo con el primer relevamiento de Defensa Civil, en Guaymallén se registraron 20 incidentes durante el temporal. Entre ellos hubo dos cables en cortocircuito, dos postes con riesgo de caída, un desborde cloacal, un desborde de canal, dos calles anegadas, seis filtraciones de techos y seis viviendas inundadas.
En Maipú, donde Rodeo del Medio también resultó afectado, se reportaron seis novedades: un árbol caído, tres calles anegadas y dos cables en cortocircuito.

Un comedor comunitario perdió mercadería y elementos esenciales
En el barrio Grilli Norte, en la zona de Puente de Hierro, el comedor y merendero Granitos de Fe sufrió importantes pérdidas por el ingreso del agua. El espacio funciona desde 2020, cuando Patricia Evangelista y otras voluntarias lo pusieron en marcha durante la pandemia de Covid-19.
Desde entonces, brinda asistencia a niños y niñas y sus familias. En los últimos meses, además de preparar raciones de comida para los más chicos, comenzó a distribuir verduras para que unas 150 familias pudieran preparar sus propios alimentos.
La tormenta dañó la mercadería almacenada y afectó tanto el salón del comedor como las viviendas de la zona. También se mojaron colchones, ropa, frazadas y electrodomésticos de las familias.
“Fue una lluvia impresionante, las calles todavía están inundadas. Muchas casas han sido afectadas, y en el salón del comedor ha entrado el agua”, contó Evangelista a Los Andes. La referente también advirtió que el espacio tiene un techo precario que necesita ser reparado.
Según relató, la lluvia comenzó cerca de las 23 del lunes y se prolongó hasta casi las 5 del martes. “No hemos podido pegar ni un ojo; y muchas de las familias lo perdimos todo”, expresó. Estimó que alrededor de 20 familias que viven en casas más precarias fueron las más afectadas.
Ante esta situación, el comedor necesita con urgencia colchones, colchas, mercadería y nailon, que permitiría cubrir provisoriamente el techo del salón y proteger el lugar ante nuevas precipitaciones.

