Mientras la alegría de la clasificación de la Selección Argentina a semifinales en la Copa Mundial de Fútbol no le permitía todavía pegar un ojo a miles de personas en San Luis, según informó Relaciones Policiales, una vecina del barrio CGT de San Luis estaba muy lejos de los festejos. A mitad de la madrugada, aún con su niña en brazos, fue agredida por su pareja. El hombre literalmente le cortó el rostro cuando la golpeó contra un espejo que se partió, en medio de una discusión por un saldo de dinero que ya no tenía disponible en su cuenta de Mercado Pago. Los patrulleros del Comando Radioeléctrico llegaron a su domicilio para detenerlo y, aunque lo demoraron, la víctima, como suele suceder en casi todos los casos de violencia de género, no quiso denunciarlo.
Pese al temor de ella, el hombre de 31 años permaneció la madrugada del domingo en la Comisaría Seccional 4ª, por averiguación de antecedentes y medios de vida, como indica el protocolo policial. Una vez cumplidas las 24 horas o incluso antes, si así lo disponía la fiscalía de turno, recuperaría su libertad.
Un llamado anónimo entre las 3 y las 3:10 sobre una agresión doméstica en una casa de la manzana 181 movilizó a unos patrulleros del Comando Radioeléctrico. Cuando los uniformados arribaron a la vivienda referida sorprendieron al atacante en pleno acto, mientras la víctima trataba de proteger a una criatura que tenía en brazos.
La damnificada, de 26 años, tenía un corte en la cara que sangraba. «El personal policial intervino de inmediato, redujo al agresor y controló la situación», comunicó Relaciones Policiales. La joven relató, de acuerdo con lo informado por la fuerza, que discutieron y forcejearon. En eso que ella se defendía, impactó contra un espejo que, por la fuerza del golpe, se rompió. Eso le produjo un corte en la cara.
Apenas pudo escapó de la casa y corrió al comercio más cercano, donde pidió que llamaran a la Policía. No terminó allí porque su pareja volvió a buscarla a la vivienda y siguió con la paliza.





