La intervención de vecinos que atraparon a un hombre cuando robaba los medidores de agua de viviendas de la ciudad de San Luis desembocó en que el ladrón fuera enviado a la Penitenciaría provincial.
La jueza de Garantía Natalia Lazarte Otero hizo lugar al pedido de la Fiscalía de Instrucción N° 2 y ordenó la prisión preventiva por 60 días para Cristian Godoy, acusado de robo simple en grado de tentativa.
La fiscal adjunta Ornella Costa pidió el encarcelamiento preventivo y fundamentó la solicitud en el riesgo procesal de fuga y la reiterancia delictiva. Esta última se da cuando una persona tiene dos o más imputaciones penales en distintos procesos, sin que haya condenas. La ley establece que la reiterancia debe ser considerada una causal para aplicar la prisión preventiva.
La prisión preventiva no es una condena ni un anticipo de ella, ya que la persona sobre la que recae goza todavía de la presunción de inocencia, que solo pierde si es declarada culpable, en una sentencia definitiva. La preventiva tiene un plazo limitado: es una medida excepcional que toma un juez para asegurar que el acusado no se escape, no entorpezca la investigación o no vuelva a cometer un delito mientras se lleva adelante el juicio.
En la causa también fue imputado Alberto Gómez, quien no posee antecedentes penales, y le ordenaron concurrir a firmar el libro de acusados en la Fiscalía y le prohibieron salir de la provincia.
Godoy, de 45 años, fue atrapado el jueves 13 de marzo, a la mañana, en un descampado frente al barrio 527 viviendas. Desde hacía días el vecindario sufría la sustracción de estos elementos y de algunas canillas puestas en el jardín. Alguien llegaba a su casa y se encontraba con el frente inundado y una gran pérdida de agua, o era alertado por algún vecino de esa situación.
Cuando lo sorprendieron en plena faena, el delincuente escapó, pero lo persiguieron y lo alcanzaron en un descampado. Allí lo retuvieron y le propinaron algunos golpes -ninguno muy fuerte- hasta que llegó la Policía. En una mochila, el ladrón llevaba ocho medidores, sustraídos de domicilios de la zona.








