El paquete había llegado a destino. Fue enviado desde la Villa de Merlo y arribó a su parada final: Villa Mercedes. Ya estaba en manos de quien debía retirarlo en la terminal de ómnibus de la ciudad de la Calle Angosta cuando un grupo de policías de Lucha Contra el Narcotráfico arribó a tiempo, con un can adiestrado para detectar estupefacientes. Entrega fallida. Confirmaron que lo que contenía lo que por fuera parecía una inocente caja, envuelta con nylon negro, eran bolsas con marihuana. Con la autorización de la Justicia Federal, le retuvieron la encomienda al destinatario, lo detuvieron y ahora averiguan si lo de ayer (jueves) se trató del primer envío por el estilo entre quien despachó y quien recibió, un hecho aislado, o si anteriormente ya habían mandado otros paquetes con drogas.
Antes de que estuviera en la estación de micros de Villa Mercedes, el dato de que una caja con estupefacientes se encontraba en viaje llegó a los efectivos de la Unidad Regional 2. Luego de varias averiguaciones, habían establecido que un paquete con la sustancia verde había partido de la localidad turística en un colectivo de la empresa «Blanca Paloma». El remitente era un hombre de apellido Ortiz y el destinatario otro de apellido Sequeira.
Con la información que obtuvieron consiguieron individualizar al sospechoso que se presentaría a recoger la encomienda, al punto de poder identificarlo por sus características físicas. Así, pudieron detectarlo cuando se dirigió a la boletería de «Blanca Paloma» en busca de la misteriosa caja.
Se llevó el paquete y, antes de que lograra poner un pie fuera de la estación, personal policial lo frenó. Le preguntó nombre y apellido. Era Sequeira. Entonces, el perro experto en hallar estupefacientes comenzó a olfatear el envío y ladró. Marcó que dentro había droga.
Seguidamente, los efectivos le solicitaron al Ministerio Público Fiscal (MPF) autorización para requisar al hombre, todas pertenencias y, por supuesto, la apertura e inspección de la encomienda para evitar «la eventual pérdida, ocultamiento o dispersión de elementos probatorios».
Cuando la abrieron encontraron plantas de cannabis sativa, con un peso total de 187 gramos. Procedieron, entonces, al arresto del sospechoso y le incautaron, además de la sustancia, un celular y 18.570 pesos en efectivo.
A la espera de la audiencia en el Juzgado Federal, presidido por el juez Juan Carlos Nacul, la fiscalía se avocaría a la tarea de establecer, a través del listado de viajes hechos mediante «Blanca Paloma», el listado de envíos remitidos y recibidos entre Ortiz y Sequeira.