El acto se realizó este sábado y contó con la presencia de autoridades provinciales y locales. La entrega estuvo demorada un año debido a trámites administrativos.
Dieciocho familias de la Villa de Merlo recibieron este sábado sus nuevas viviendas. El acto oficial contó con la presencia de autoridades municipales y provinciales, quienes entregaron las llaves de sus casas a los beneficiarios. Estas unidades habitacionales, que se ubican en un predio en cercanías de los barrios Los Fresnos y 131 Viviendas, fueron construidas durante la gestión de Alberto Rodríguez Saá, en el marco del programa nacional “Casa Propia-Construir Futuro”. Sin embargo, la entrega se demoró un año debido a la falta de presentación de planos y documentación, por lo que no podían contar con los servicios básicos (energía eléctrica y agua potable). Desde el municipio recalcaron en un comunicado de prensa que “para la entrega de estas viviendas hubo un fuerte trabajo mancomunado entre el gobierno de la provincia y la municipalidad, ya que las mismas estaban a medio terminar”.
En la ceremonia estuvieron presentes la ministra de Desarrollo Humano de la provincia, Mónica Becerra; el director de Vivienda y Regularización Dominial, Hugo “Pipo” Rossi; y el intendente Juan Álvarez Pinto, entre otros funcionarios.
Así, finalmente, el sueño de la casa propia se cumplió para casi una veintena de familias merlinas, que podrán festejar las Pascuas en sus nuevos hogares. Entre ellas, la de Nicolás Ferreyra, veterano de Malvinas, que fue conscripto naval y enfermero en Puerto Argentino. A días de cumplirse un aniversario de una guerra que dejó huellas en todos los argentinos y en vísperas de la conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, la entrega de las llaves de su propia casa fue motivo de una celebración que acompañaron también compañeros del Centro de Veteranos de Malvinas del Valle del Conlara.
Además, se realizó una entrega especial a una adjudicataria que recientemente dio a luz y no pudo asistir al acto. Autoridades se dirigieron al hospital Madre Catalina para otorgarle allí las llaves de su vivienda. Esta acción cargada de simbolismo permitió que todos los integrantes de la familia pudieran festejar los dos importantes sucesos. Las viviendas están ubicadas en calles Las Campanitas, El Piquillín, boulevard Los Ciruelos y Los Naranjos. Tienen una superficie cubierta de 64 metros cuadrados, que se distribuyen en cocina- comedor, dos dormitorios y baño. Cuentan también con lavadero exterior, espacio para guardado de auto y un termo solar y están diseñadas para facilitar posibles ampliaciones a futuro. Además, una de ellas fue adaptada para satisfacer las necesidades de una familia con personas con discapacidad.