El presidente Javier Milei aseguró que su gobierno está trabajando “todo lo humanamente posible” para que las Islas Malvinas vuelvan a manos argentinas, en el marco de un escenario internacional cargado de versiones y tensiones diplomáticas.
En declaraciones a un streaming, el mandatario sostuvo: “La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo de manera criteriosa, hay que hacerlo con cerebro”. En ese sentido, citó una frase que suele mencionar: “Cerebro frío al servicio de corazón caliente”.
Las palabras del Presidente se dan en medio de crecientes rumores sobre un posible cambio en la postura de Estados Unidos respecto al histórico reclamo argentino. Según publicó la agencia Reuters, un supuesto documento del Pentágono desliza que la administración de Donald Trump podría modificar su posición sobre las islas del Atlántico Sur.
De acuerdo a esas versiones, el eventual giro estaría vinculado a tensiones con el Reino Unido por su nivel de apoyo en conflictos internacionales, particularmente en Medio Oriente.
Desde Londres, el primer ministro Keir Starmer reafirmó que la soberanía sobre las “Falklands” está “fuera de discusión”, postura que también fue respaldada por dirigentes de la oposición británica. Aun así, en la diplomacia argentina consideran positivo que la cuestión Malvinas vuelva a instalarse en la agenda internacional y sea debatida en ámbitos de alto nivel.
Las islas fueron ocupadas por el Reino Unido en 1833 y el conflicto escaló en 1982 con una guerra entre ambos países que terminó con la derrota argentina. Desde entonces, el reclamo por la soberanía se mantiene como una política de Estado.