Miles de mercedinos viajaron a venerar al Cristo de Renca

Desde las Cien Guitarras Mercedinas hasta la Caravana de la Fe con más de 500 ciclistas, la ciudad reafirmó su vínculo estrecho con el Divino Señor.
4 de mayo de 2026
El obispo Barba, el intendente Altamirano, el gobernador Claudio Poggi y el vice Endeiza en la procesión en Renca.

El sol aún dibujaba sus primeros rayos cuando miles de peregrinos comenzaron a colmar las calles empedradas de Renca, donde cada 3 de mayo se conjugan historia, devoción y tradición alrededor del Cristo del Espino. Ayer, nuevamente el pueblo recibió a feligreses de toda la provincia, con una marcada presencia de los villamercedinos.

“Hoy es un día muy importante para todo San Luis, porque el Señor, bajo la advocación de Renca y de la Quebrada, bendice a nuestra diócesis”, expresó el Obispo Gabriel Barba, antes de empezar con las celebraciones oficiales.

Este domingo, después de varios días de novena, el pueblo vivió su fiesta patronal y la jornada de mayor movilización durante el año: las casas se transforman en puestos de comida y los vecinos colocan sus puestos de ropa, artesanías, estampitas y otros productos que impactan en su economía.

Ubicada a unos 130 kilómetros, Villa Mercedes es la ciudad que más devotos aporta a la celebración y ya es casi una tradición para los habitantes de la tierra de la Calle Angosta viajar para ofrecer sus rezos y cumplir promesas ante el Cristo.

«Nosotros venimos todos los años, no importa si hace frío o si está lindo. Porque nos gusta agradecer a Dios por la salud, por el trabajo y venir a pasear también», dijo Carolina Ferrero, quien llegó con su familia bien temprano.

La gran participación de los mercedinos se hizo sentir, incluso, desde antes de la fiesta principal. Porque como lo prometió en la visita de la imagen a la ciudad hace unas semanas, el intendente Maximiliano Frontera viajó acompañado de las 100 Guitarras Mercedinas para participar de la vigilia durante la noche del sábado.

“Está el presente, el director y todos los integrantes y venimos a darle una serenata. Nadie niega la relación que hay entre Villa Mercedes y el Cristo de Renca. Y venimos a pedir por la salud de todos nosotros y de todos los mercedinos”, expresó Frontera.

El viernes, 1 de mayo, hubo 500 ciclistas que volvieron a demostrar el gran vínculo entre la localidad y la devoción. La Caravana de la Fe partió a las 6 de la mañana y arribó a la siesta, con una entrada triunfal entre aplausos.

“Esta es una tradición para nosotros y una forma de agradecer a Dios por todas sus bendiciones. Cuesta mucho, pero con el apoyo de todos se hace más llevadero”, expresó Miguel Cuello, uno de los que se animó a pedalear.

Ayer, la misa central, presidida justamente por Barba, comenzó a las 10:30, con el alivio del sol que entibió una mañana que se presentaba muy fría. Al finalizar, la imagen del Cristo, montada en andas sobre los hombros de los voluntarios, encabezó la tradicional procesión. Desde la esquina del santuario, partieron los cientos de personas que se habían congregado y dieron la vuelta completa a la plaza central, con sus rezos, sus pedidos y sus agradecimientos.

Mientras tanto, en la Parroquia Sagrado Corazón de Villa Mercedes, exhibieron dos réplicas de las imágenes del Cristo de Renca y de la Quebrada para que todos aquellos que no pudieron viajar, pudieran expresarle sus plegarias.

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