Murió el joven que habría sido quemado por su expareja

Lautaro Rodrigo Britos estaba internado en terapia intensiva desde hacía una semana. Tenía el 75% del cuerpo con quemaduras y las vías respiratorias seriamente comprometidas le afectaron un pulmón.
6 de agosto de 2026
Lautaro Rodrigo Britos tenía 22 años y era padre de dos criaturas.

Resistió una semana, siete días de sufrimiento. No podía respirar sin ayuda de un aparato y lo mantenían bajo sedación para que el dolor no lo atravesara cada segundo del día. El miércoles su estado había transmitido una leve mejoría y su madre había compartido esa pequeña evolución en sus redes sociales con mucha esperanza. Las numerosas cadenas de oraciones de toda la ciudad comenzaba a surtir efecto poco a poco, pensó. Pero antes de que el día terminara uno de los médicos del policlínico regional de Villa Mercedes que monitoreaba a Lautaro Rodrigo Britos salió de la sala de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) y le comunicó algo que no esperaba: su hijo había muerto, las quemaduras que afectaron el 75% de su cuerpo se cobraron su vida.

Tenía 22 años y era padre de una nena de tres años y un bebé de tan solo un añito. Y la principal sospechosa de esa semana de agonía y muerte no es una desconocida, sino la mujer a la que muchas veces la víctima seguramente le dijo «te amo», con quien convivió años y es la madre de sus hijos. Es Luna Agüero.

Sucedió pasadas las 22. Aunque en un primer momento trascendió la información de que el cuadro de Lautaro se había complicado por una neumonía, una fuente con acceso a la historia clínica le confirmó a este medio que no fue así, no tenía neumonía. Las vías respiratorias «estaban afectadas» porque se quemaron internamente y eso perjudicó de manera considerable uno de los pulmones. Otra fuente detalló que el joven «tenía una fiebre que no podían frenar» y eso derivó en ataques cardíacos que resultaron mortales.

Todo resultó inesperado, sobre todo por la mejoría que, según Josefina Sarotti, la madre de Lautaro, había dado cuenta el muchacho. Horas antes contó que su corazón ya estaba estable, que «de a poco» iba mejorando y que si continuaba así pronto estarían en condiciones de trasladarlo.

Su fallecimiento complica todavía más, por supuesto, la situación procesal de la principal sospechosa de haberlo rociado con combustible y prenderle fuego. Luna, de 20 años, está detenida en una comisaría de Villa Mercedes, imputada por «homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa  e incendio intencional en concurso real». Pero la calificación del delito mutará en breve. Tacharán la frase «en grado de tentativa», pues ya no se trata de un intento de homicidio sino de un asesinato consumado.

Por eso, la noche del miércoles, apenas supo sobre la muerte de la víctima, la fiscal instructora 5 Gisela Milstein comenzó a tramitar la solicitud de audiencia para la ampliación de la formulación de cargos, le anticipó uno de los informantes a Todo Un País. No obstante, si se la conceden para este jueves dependerá, en principio, de la jueza de Garantías 3, Natalia Pereyra Cardini, y también del abogado de la imputada, Diego González. En el caso de que la fiscalía no logre adelantar la fecha sigue en pie la audiencia de mañana (viernes), cuando se cumplan los días de prórroga solicitados por la defensa.

 

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