Murió Messi, uno de los cuatro tigres rescatados en Justo Daract

Tenía 13 años y sufría una enfermedad renal. Hasta una semana antes de ser diagnosticado, no mostró ningún síntoma, pero en apenas días su salud se deterioró.
18 de enero de 2025

Messi, uno de los cuatro tigres que vivió gran parte de su vida enjaulado y abandonado en un campo de Justo Daract, murió en la reserva de Sudáfrica, a la que había sido trasladado hace casi tres años cuando la ONG’s Four Paws International los rescató. Con mucho pesar, los miembros de esa asociación que ayuda a animales de todo el mundo comunicó este sábado, a través de sus redes sociales, el fallecimiento del felino a causa de una enfermedad renal, que detectaron recientemente y que, en cuestión de días, deterioró la salud del majestuoso animal.

Messi tenía 13 años. Hasta una semana antes de ser diagnosticado él fue el que había estado en mejores condiciones, de hecho no había demostrado ningún síntoma previo, explicaron desde el Santuario Grandes Gatos de LionsRock donde vivía el tigre. «En el examen post-mortem la enfermedad renal fue confirmada y se encontró una masa en el estómago, entre otros cambios más pequeños», detallaron.

Desde LionsRock contaron que, tras su llegada, en marzo de 2022, Messi junto a los otros tres tigres de bengala se adaptaron bien. «Han estado floreciendo en su nuevo y apropiado entorno de especie y la mayor parte de su estrés mental pudo aliviarse», comentaron. Sin embargo aclararon que los 15 años  de encierro y abandono que sufrieron hicieron mella en su salud. «Tantos años de negligencia resultaron en problemas crónicos de salud, que no se pueden deshacer y lo mejor que podemos hacer por ellos es gestionarlos, monitoreando y proporcionando el mejor tratamiento posible», manifestaron.

Messi era hijo de Mafalda y Sandro y hermano de Gustavo. «Era un tigre tranquilo y seguro de sí mismo, que siempre disfrutaba de su piscina y, a menudo, podía ser encontrado en ella o cerca de ella; algo de lo que fue privado toda su vida, antes del rescate», expresaron desde Four Paws, todavía conmovidos por la repentina partida del felino, que atesorarán siempre en sus memorias como «un alma hermosa».

 

Messi adoraba pasar tiempo en la piscina narural de la reserva. Foto: Monika Girardi de Four Paws.

 

Por desgracia, no fue el único de los cuatro tigres de Justo Daract que falleció. En agosto del año pasado, partió Mafalda. Víctima también de una enfermedad renal crónica, el enemigo silencioso de muchos felinos y contra el que luchó durante meses.

 

Encierro y abandono

En un principio los tigres eran dos, un macho y una hembra, y viajaban con un circo que recorría la Argentina. Cuando terminaba cada función, los acarreaban a su vagón y los mantenían ahí hasta llegar al próximo destino. Así los trataron y explotaron durante años.

Pero en 2007, mientras la compañía hacía su gira por la provincia de San Luis, algo ocurrió. El director del circo dejó el vagón con los dos felinos en el campo «Santa Romana», a las afueras de Justo Daract, y le encargó a su dueño que los cuidara por unos seis meses, hasta que él volviera a buscarlos. Pero el hombre nunca regresó. Los años corrieron y los tigres pasaron a ser cuatro. Así vivieron 15 años, en ese diminuto rectángulo enrejado de apenas 75 metros cuadrados, a cargo de un hombre que poco y nada sabía sobre qué hacer con animales salvajes.

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