A Carlos Torres lo habían atacado con un elemento puntiagudo hace días. En un principio el hombre de 28 años pensó que la herida que le provocaron no era grave, que el dolor se apagaría y sanaría sin necesidad de asistencia médica. Al menos eso le comunicó a su familia, a la que le repetía que no pasaba nada y estaba todo bien. Soportó hasta el jueves, cuando la dolencia se tornó insoportable y aceptó ser llevado hasta un centro de salud de Villa Mercedes. Una vez ahí, descubrió que su estado clínico era mucho más crítico de lo pensaba o pudo imaginar. Aguantó unas horas más y falleció en el transcurso de la noche.
Según lo poco que trascendió de modo extraoficial, lo hirieron en medio de un ataque que todavía no está claro si fue un acto de venganza contra contra él, por un robo en el que pudo estar involucrado, o si se trató de alguna otra circunstancia violenta, que tuvo como escenario al barrio 960 Viviendas.
La agresión saltó a la luz la mañana de este viernes, a partir de un par de publicaciones en redes sociales de Jessica, una hermana de Torres. La mujer utilizó su cuenta de Facebook para comunicar el fallecimiento, exigir justicia y despedirse de «Charles» o «Charly», como le decían, con videos, pero sin dar ningún detalle sobre lo que le sucedió.
Aunque de momento la fiscalía no brindó información de modo oficial, una fuente judicial le confirmó a este medio que hasta ahora investigan el hecho bajo la caratula de «averiguación muerte».
