El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, registró una hipoteca de carácter privado para su departamento de la avenida Asamblea al 1100, en una operatoria similar a la utilizada previamente para la propiedad de la calle Miró al 500, según surge de su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción (OA).
La hipoteca, que no había trascendido públicamente, fue inscripta el 15 de noviembre de 2024, cuando Adorni ya se desempeñaba como vocero presidencial. En la misma fecha figura también la compra, por parte de su esposa Bettina Angeletti, de una vivienda en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz.
De acuerdo a la documentación presentada, las otorgantes del préstamo fueron Graciela Isabel Molina de Cancio, quien habría aportado 85.000 dólares, y Victoria María José Cancio, con 15.000 dólares. En su declaración correspondiente a 2024, el funcionario consignó deudas en dólares equivalentes a 43.860.000 pesos con Molina de Cancio y 7.740.000 con Cancio.
Molina de Cancio es una comisaria retirada de la Policía Federal que se desempeñó como jefa de la Dirección General de Escuelas de Formación Policial hasta 2021.
En la operación intervino la escribana Adriana Mónica Nechevenko, quien también certificó la compra de la casa en Indio Cua y la del departamento de la calle Miró. La profesional registra además varias visitas a la Casa Rosada desde la asunción de Adorni.
Nechevenko fue citada a declarar por el fiscal Gerardo Pollicita, quien investiga al funcionario por presunto enriquecimiento ilícito. El fiscal solicitó toda la documentación vinculada a las operaciones inmobiliarias del matrimonio para analizar los pagos, las deudas asumidas y su legalidad.
Declaró Morales en la causa por inmuebles de Adorni
El exfutbolista Hugo Morales declaró ayer, ante el fiscal Gerardo Pollicita, en la causa que investiga al actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, acusado de supuesto enriquecimiento ilícito, por haber sido el dueño anterior del departamento que posee el funcionario libertario en el barrio porteño de Caballito.
Morales confirmó que adquirió la propiedad en 1996 por 200.000 dólares; según la investigación, el inmueble fue vendido el año pasado, por el mismo valor, a dos jubiladas, quienes luego se lo transfirieron a Adorni por 230.000 dólares, a través de un esquema de pago inicial y un crédito hipotecario otorgado por ellas mismas.
Según se supo, Morales no habría aportado datos sustanciales, sólo confirmó los detalles de la venta original que ya se conocían.