En un mundo donde todo parece pasar por pantallas y relaciones virtuales y no reales, un jovencito villamercedino demostró que las sensaciones y los lugares donde nos transportan la lectura, la imaginación y la curiosidad son más poderosos que la última serie sensación de Netflix. Se trata de Santiago Altaba, de tan solo 13 años, quien este sábado presentó en su escuela su primer libro: «Zombie Land», un cuento que narra los conflictos que se dan entre zombies y esqueletos en una tierra ficticia.

La presentación fue en la Escuela N°43 «Dr. Juan Llerena», la llamada «Normal». «La idea de escribir surgió porque era un día de tormenta y estaba medio aburrido. Y había un libro que me gustaba a mí y no salía la décima parte. Entonces dije ‘bueno, voy a escribir yo como una continuación'», contó.
Ese día de tormenta al que se refería el joven escritor sucedió hace un par de años y tapó a Villa Mercedes de tierra, a tal punto que el cielo se encapotó y se tiñó de gris y de color arcilla, recordó Marcelo, su papá.

Santiago dio a entender que con esta obra no se detiene y ya trabaja en la segunda parte de «Zombie Land». «Me gusta crear mis propios mundos, por ejemplo, con la ciencia ficción», expresó el chico.
Su orgulloso padre detalló que Santiago nació en septiembre, bajo el signo de virgo. «Es dedicado, apegado a las reglas, se enoja cuando las cosas son injustas y, a su vez, es muy cariñoso», señaló. Tiene sus amigos del barrio, también los de la escuela y hasta juega a las cartas con sus abuelos, a los que ama.

Dijo que le encantan las matemáticas y ve en las estadísticas detalles que escapan a los ojos de otros. «Tiene mucha memoria. Se acuerda de todos los campeones del mundo de todos los años», relató aún con sorpresa Marcelo.
Santi es tan visionario, indicó su padre, que hasta sabía que la copa de la Champions League, cuya final se jugó hace dos semanas en Alemania, no estaba destinada al Inter de Milán, sino al parisino PSG. «Me habló de la ‘Maldición de Múnich’, que dice que cuando la final de la Champions se juega ahí siempre vence un equipo que no ha ganado antes», narró sorprendido Marcelo. Y es verdad, el club italiano ya cuenta con tres de esas copas en su haber.
Dijo que, por supuesto, su hijo ama los libros y a algunos los ha leído hasta tres veces. Pero, a pesar de todo, no deja de hacer la vida de un niño de su edad. «Juega al handball, al fútbol y este libro lo escribió en sus ratos libres», reveló.