Fernando Barreda tiene 22 años, es un atleta federado de Villa Mercedes y acaba de cumplir una hazaña nacida del compromiso personal y la fe. El ciclista recorrió 430 kilómetros en bicicleta desde su ciudad natal hasta Vallecito, San Juan, para visitar el santuario de la Difunta Correa.
El viaje agotador duró dos días y medio, pero no lo hizo solo. Lo acompañaron dos amigas y un amigo, que fueron parte esencial de esta travesía cargada de emoción, esfuerzo y compañerismo. “Se logró el objetivo”, expresó con orgullo Fernando. Y destacó la experiencia que significó cumplir una promesa muy especial para él.
La historia de Fernando inspira. Demuestra que la voluntad, el entrenamiento y los sueños pueden llevarnos muy lejos. Incluso a pedalear cientos de kilómetros para dar fe de algo en lo que creemos profundamente.