Tania Ponce inició en 2015 un reclamo en la Justicia para que su hijo, que hoy tiene 16 años, percibiera por parte de su padre, el jugador de fútbol Matías Quiroga, la cuota alimentaria. Quiroga “siempre pagó lo que quiso y cuando quiso”, aseveró. Y si bien transfiere, hasta la fecha, una suma de dinero para el adolescente, el tema derivó en una denuncia por estafa procesal ya que dijo que era el único sostén de su familia y que no tenía otros ingresos, más allá del deporte. Pero en 2023 Quiroga vendió los bienes que tenía a su nombre, como cabañas que alquilaba en Potrero de los Funes, y que pudo tener gracias a los ingresos que obtuvo por jugar en clubes de Argentina y del mundo, incluso algunos de primera división, refirió Ponce, quien es abogada y empleada de la Unidad de Abordaje Fiscal (UAF), que depende del Ministerio Público Fiscal (MPF).
Ponce dice que los delitos en los que ha incurrido su ex son “ocultamiento de bienes y estafa procesal, porque en Familia no solo me mintió a mí diciendo que no tiene otro ingreso, sino que le mintió a la jueza, y tenía lo de las cabañas, y nunca aportó contrato. Y también está el incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, impulsado por el Juzgado de Familia”, detalló.
Esta semana, Quiroga fue citado por la Justicia por sexta vez, para la formulación de cargos: debía comparecer, pero no lo hizo. Según Ponce, la ley marca que la tercera vez que una persona es citada y no se presenta, se ordena su detención y el traslado por la fuerza pública, pero eso no ha sucedido. Los abogados que representan a Quiroga justificaron su ausencia por motivos laborales, ya que está a prueba en el equipo Fundación Amigos de Mendoza, donde vive. “Presentamos un escrito en el que decimos que no toleramos una fecha más, y pedimos que se lo traiga por la fuerza pública. Le están dando fechas a una persona que no quiere venir”, dijo Ponce.
Los abogados de Quiroga solicitaron ahora que la audiencia se haga por Meet, con el argumento de que su representado, deportista profesional, trabaja fuera de la provincia. Y propusieron que se realice el 21 de agosto.
“Hoy, Quiroga no tiene nada a su nombre. Y todo esto fue advertido en su oportunidad a la fiscal María del Valle Durán. Se solicitó la inhibición de las cabañas, y no nos quisieron dar la inhibición, y la denunciamos ante el procurador general, pero nunca se hizo nada. Lo que hizo la fiscal fue trasladar mi causa a Villa Mercedes”, dijo Ponce.
Ese pase se hizo porque Durán se excusó de continuar en la investigación con el argumento de que ambas trabajan en el MPF. Pero Ponce dice que, aunque están en el mismo organismo, no hay vínculo y ni siquiera se saludan en los pasillos. “Soy empleada, una ciudadana más, no somos amigas, ella podía seguir con la causa”, dijo Ponce, quien entiende que esto “impidió que se pudiera investigar el delito” prontamente. “Esto fue denunciado ante el Superior Tribunal de Justicia y el procurador general, pero nunca contestaron ni siquiera el mail”, dijo. Tras un año en la Segunda Circunscripción, el expediente volvió a San Luis, porque así lo consideró el fiscal Maximiliano Bazla.
De igual modo, en ese lapso, como querella continuaron aportando elementos al fiscal de Villa Mercedes, entre ellos, “dos testigos; se ve el número de teléfono de Quiroga y muestra dólares, que era con lo que le pagaban en Uruguay, hace un año. Pero en la Justicia no pasó nada”, reiteró Ponce.
“Siendo abogada y habiendo estudiado tantos años y habiendo presentado un proyecto de ley que tiene media sanción, que es para la creación de un registro de obstaculizadores de lazos familiares y familias extensas, siento que han vulnerado todos los derechos de mi hijo.Y el MPF, con este cambio de paradigmas, donde toda la investigación está en cabeza los fiscales, habiendo tantos fiscales, y trabajando yo en la UAF, no entendí nunca cómo se han manejado con mi causa”, dijo con incredulidad Ponce.
Un recuento
Ponce refirió que su ex ha jugado en varios equipos (incluso algunos de primera división), tanto del país como del extranjero (como Chile e Italia), cobrando en algunos de ellos en dólares. “Incluso él pudo pagarle a su representante, Alberto Meo, su propio pase, es un jugador libre. Entonces, el dinero lo cobra y lo maneja él”, refirió.
En 2015 inició el reclamo por la cuota. Ponce dice que él nunca se presentó en la Justicia, y que cuando lo llamaron de la parte Civil o Penal, nunca fue. “En Familia iba a haber un acuerdo. Yo fui, y él no se presentó. Lo hizo su abogada de entonces. Me propusieron una cuota de $10 mil y en la contestación de la demanda dijeron que era el único sostén de la familia y que no tenía otro ingreso. Y ahí es cuando hicimos la demanda por estafa procesal, porque mintió. Ya había adquirido bienes, como unas cabañas en Potrero de los Funes”, refirió.
Y abunzó: “Nunca aportó un contrato, y a la jueza de Familia se le pasó, para saber cuánto es lo que en realidad debía pasar”. Con el devenir de los años, el monto de la cuota se fue actualizando: en 2018 le daba $10 mil, después pasó a $14 mil y luego a $40 mil en 2022. “En ese entonces, la cuota del colegio de mi hijo ya estaba en $120 mil”, refirió. En la actualidad, transfiere entre $170 mil y $190 mil mensuales.
Uno de los puntos es que al no tener información concreta de cuál es su ingreso actualizado, no se puede establecer, en base a lo que determina la ley, de cuánto debe ser la cuota para su hijo. Pero estiman que es más de lo que hoy transfiere. “Hemos aportado cuál es su calidad de vida, cómo vivía. Teníamos informes registrales automotores de 0 kilómetros, las cabañas, había comprado terreno en un barrio privado de Las Chacras y otro al lado de su cabaña”, enumeró. En 2023, ese complejo de cabañas se vendió y se borró toda la información que había en redes sociales, dijo. Hace un mes, Quiroga fue citado una vez más por la Justicia y no compareció .
El hijo de Ponce y Quiroga es un deportista con gran proyección. No siguió los pasos de su padre, ya que juega al handball e integra la selección provincial. “Estuvo en Boca, pero se tuvo que volver en febrero, no lo pude sostener económicamente. Hago todo lo que puedo, y sé que el papá tiene el dinero. He aportado mensaje que le envié en su momento a una abogada, que hoy es jueza de Familia y que se excusó en la causa. Yo le pedía por favor que me diera $20 mil más, cuando me pasaba $14 mil, porque mi hijo tenía que viajar por el deporte, y ella me pedía disculpas porque él no le contestaba los mensajes. Y mi hijo no pudo viajar”, lamentó. Hoy, entre el adolescente y su padre, no hay vínculo.








