Platense vino de pretemporada a San Luis. Estuvo instalado en Potrero de los Funes y las prácticas fueron en el estadio provincial de La Punta.
Sucedió en 2006, y en esos entrenamientos sumó a prueba a Marcelo Sosa. Y de San Luis, el volante central puntano, por entonces de 23 años, viajó a Capital Federal.
Marcelo «Pina» Sosa es un futbolista que jugó en 20 clubes, en torneos de San Luis, Córdoba y La Pampa, además de su paso por Platense, en la B Nacional, que recuerda con gratitud, pese a las escasas posibilidades de jugar.
Desde Todo Un País presentamos a Sosa como el futbolista puntano que vistió la camiseta del club que es reciente campeón del fútbol argentino, y como un luchador del día a día, que se está recuperando de un fuerte accidente en moto, que el 4 de mayo, regresando de Villa de la Quebrada, le provocó múltiples golpes y la fractura del malar y del maxilar.
«Pina» tiene 42 años y hasta antes del accidente seguía compitiendo en Unión San Luis.

Marcelo va hasta la casa de la mamá, a pedido de Todo Un País, a buscar el álbum de fotos de su paso por Platense. Casi 20 años atrás las fotos digitales no abundaban y los celulares no entregaban el segundo a segundo de cada movimiento actual.
«Me puso muy contento la consagración de Platense, es un club humilde, que tiene merecido el título por el tremendo torneo que hizo», cuenta Sosa y relata su historia en el «Calamar».
«Mi paso por Platense me marcó en mi carrera futbolistica; a pesar de que no jugué casi nunca (fue al banco en un partido con Ferro y no entró), para mí fue algo único e irrepetible. Poder entrenar y compartir el día a día con jugadores a los que antes veía por televisión, fue un sueño hecho realidad».
En ese plantel estaban Héctor Banegas (campeón del mundo con Vélez), Matias Arce (campeón con Boca), Facundo Bonvin (exArgentinos Juniors), Pablo Campodónico, «Pichi» Mercier, Emiliano Díaz (hijo de Ramón Díaz), Pablo Lavallen (exRiver), y el arquero «Oso» Sanchez, entre tantos otros.
«En ese año aprendí a ser más profesional, a llegar a los entrenamientos una hora antes, compartir el desayuno con los compañeros y, más que nada, ver las ganas que le poníamos todos para entrenar, inclusive los que no jugábamos a veces entrenábamos los domingos. Fue una experiencia hermosa», recuerda Marcelo y lo trae al presente: «Todo eso traté de hacerlo costumbre en mi vida, desde el profesionalismo, el esfuerzo, la dedicación y mucha pasión por lo que uno hace, y más que nada porque es mi profesión y me da de comer».
En ese 2006 convivió con dos cuerpos técnicos, uno integrado por el «Bocha» Baena, que vino a San Luis en la pretemporada, y el otro por Rodolfo Motta y su hijo.

«Te lo vuelvo a repetir, no jugaba casi nunca, pero realmente disfrutaba de poder entrenar al lado de tantas figuras, de ver la humildad de la mayoría fue algo muy gratificante. Por ejemplo «Pichi» Mercier me llevaba algunos días a dormir a su casa, con su familia, para que yo descanse mejor. Y cada vez que me venía a San Luis la mayoría de los jugadores me regalaban desde botines a medias y otras cosas».
«Pina» recuerda que su llegada a Platense fue gracias a una gestión de Joaquín Bustamantes (actual dirigente de Estudiantes). «Le voy a estar siempre agradecido por todo lo que hizo y por seguir presente; estos días me llamó y se puso a disposición al enterarse del accidente. De esas personas no hay muchas y le agradezco de corazón».
Con el sueño del pibe que va a la gran ciudad, que es Buenos Aires, Sosa rescata los valores y las vivencias.
Debutó en Primera División en EFI Juniors, a los 15 años, de la mano del profesor Raúl Sosa.
Fue campeón con Defensores del Oeste y con Estudiantes, integrando los planteles que jugaron el Argentino C y B.
Jugó en Villa de la Quebrada, Alianza de Villa Mercedes, Atlético San Basilio (Liga Río Cuarto), San Carlos de Noethinger (Liga de Bell Ville), Atlético Concarán, Villa Larca y Casino de Merlo (Liga del Valle del Conlara)
Estuvo en Estrellas de Jovita donde fue bicampeón, y en Mattaldi, El Villa y Ranqueles, donde otra vez logró un bicampeonato.
Compitió en Ferro de Realicó, fue tricampeón con Los Azules de Alvear (Liga Pampeana), jugó en Huracán y Buchardo (Liga Laboulaye) y actualmente en Unión San Luis.
«Platense campeón 2025 es una muestra de trabajo, humildad y sacrificio. Y más que nada de que los sueños están para cumplirse», dice Marcelo en relación al «Marrón» de Vicente López.
Y lo que describe de Platense, vale para su vida de deportista. Más allá de las categorías y ligas en las que compitió, las luces del torneo no hacen al futbolista; lo forman la pasión, el compromiso y la resiliencia.
«Pina» Sosa es un puntano que jugó y vivió en el club de Vicente López, en el reciente campeón.
Marcelo Sosa, mientras se recupera del accidente (chocó con su moto a un perro que se cruzó en el camino), y agradece que su hijo apenas tuvo raspones, espera la próxima jugada: «Dios sabe por qué hace las cosas, agradezco todo lo que me pasa. Volveré con más fuerzas».