La cifra corresponde a la contracción en mayo. En lo que va del año, las ventas de las pymes retrocedieron 16,2% frente al mismo periodo de 2023.
Las ventas minoristas pymes continúan reflejando el impacto de la caída del consumo por la recesión, retrocediendo 7,3% anual en mayo frente al mismo mes del año pasado, a precios constantes, según relevamiento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El Índice de Ventas Minoristas Pymes repitió la caída de 7,3% anual de abril y acumula una retracción de 16,2% en los primeros cinco meses del año. De esta manera, el indicador tuvo un freno en el recorte del fuerte retroceso que venían mostrando las ventas, ya que en enero, febrero y marzo registraron una baja del 28,5%, 25,5%, y 12,6% anual, respectivamente.
La entidad gremial- empresaria aseguró que “la falta de ventas fue el principal reclamo de la mayoría de los comercios relevados”, precisando que “casi 7 de cada 10 negocios lo mencionó como su principal problema”. Mencionaron que “otros dos puntos conflictivos, fueron los altos costos logísticos y los problemas de cobranza, que en la medida que la recesión avanza, se vuelven más acentuados”.
En cuanto al proceso de desaceleración de la inflación de las últimas semanas, la CAME puntualizó que “hubo mayor estabilidad en los precios al público en mayo, pero con otros costos como energía, combustible, alquileres, salarios, en alza, lo que complicó la rentabilidad del empresario” y advirtieron que “algunos manifestaron estar financieramente asfixiados”. En el análisis por rubro, cinco de los siete sectores evaluados tuvieron disminuciones en comparación con el mismo período del año anterior. Solo textiles e indumentaria y calzado escaparon de la tendencia general, aunque con bases de comparación bajas.
