Por un lado, buscan el precio más bajo, sin fijarse en la marca. Por otro, siguen de cerca las promociones y descuentos, en especial las que ofrecen las billeteras virtuales.
Buscar el precio más barato de un producto, sin importar la marca, y estar atenta a las promociones y descuentos, generalmente los que ofrecen las billeteras virtuales. Esas son dos estrategias muy marcadas en el hábito de los puntanos, a la hora de comprar la canasta básica, en un intento por hacer rendir lo mejor posible sus ingresos, en los últimos meses, signados por una nueva crisis inflacionaria. Eso es lo que perciben los gestores del “Observatorio de precios San Luis”, una iniciativa que surgió entre amigos en la ciudad de San Luis, a principios de este año, y que cada vez es más consultada en su fanpage de Facebook.
El crecimiento en la cantidad de seguidores y “me gusta” del perfil refleja cómo el costo de vida tiene a maltraer el bolsillo de la población en general y, en consecuencia, la necesidad de contar con información que permita hacer valer mejor el dinero. Lanzado al comienzo del año, al mes el observatorio tenía 500 seguidores y poco más de 200 “me gusta”. Ahora tiene siete mil seguidores y cuatro mil pulgares arriba. “La gente nos brinda mucha ayuda, con publicaciones, mandando fotos de ofertas, y algunos comercios también nos acercan sus ofertas porque la página es una buena vidriera para su negocio”, le contó ayer Marcelo Magallanes, uno de los creadores del observatorio, a Todo un país.
Consultado por los hábitos de compra de los puntanos, señala: “Hemos notado que la gente ya no elige calidad sino precio, es algo muy marcado; por eso en la página referenciamos siempre el producto más barato, independientemente de la marca, y con respecto a la carne, publicamos las listas de las carnicerías que tienen precios más bajos”. Por otra parte, “tratamos de estar atentos a subir siempre promociones, descuentos. La gente utiliza mucho los que ofrecen las billeteras virtuales y tratamos de inculcar el acostumbramiento a usar esas billeteras, porque ofrecen descuentos en varios rubros, que a fin de mes hacen una diferencia”, señala. “En general la gente va mucho detrás de eso, de los descuentos”.
El impacto de la quita de subsidios
Aunque algunos indicadores a nivel nacional indican una tendencia a la baja, que permite a los especialistas estimar que tal vez abril sea el primero de los últimos seis meses en que la inflación será de un dígito, los precios siguen altos. Y seguramente más adelante van a experimentar una nueva escalada, por el impacto de la quita de subsidios a los servicios. “La preocupación crece, porque el aumento de los servicios, específicamente la electricidad y el gas, va a tener un impacto en los precios a finales de este mes, a principios de mayo”, señaló Magallanes.
“Más allá de que el mes pasado hubo cierto amesetamiento, es decir, no subieron tanto los precios, este mes ya empezaron a subir a un ritmo más elevado”, agregó.
Los comercios también aplican estrategias para atraer a esos clientes que recorren, preguntan, miran y comparan antes de comprar. El fundador del observatorio indica que “los supermercados siguen ofreciendo promociones de un cuarenta o un cincuenta por ciento en una segunda unidad de un producto determinado, o descuentos en un producto específico”. Las grandes cadenas “ofrecen sus propias marcas, y en esos productos mantienen precios más bajos que en los de otras marcas”. Recordó que una cadena de capitales extranjeros, que en la capital puntana tiene una sucursal frente a la plaza Pringles, “hizo un compromiso de mantener por tres meses los precios en los productos de su marca”.
Días atrás, el observatorio publicó una comparativa de precios entre febrero y abril. Magallanes estima que en algunos casos los comerciantes han sofrenado las subas también porque han percibido que la gente no está dispuesta a pagar cualquier precio.
