El argentino que murió en el accidente aéreo de Washington, Estados Unidos, fue identificado como Luciano Aparicio. Tenía un alto cargo en una empresa dedicada a la generación y distribución de energía eléctrica.
Aparicio falleció junto a su hijo Franco, de 13 años y nacido en Chile, a quien había acompañado a una competencia de patinaje. Su esposa los esperaba en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan cuando ocurrió la tragedia.

El avión, que llevaba 60 pasajeros y 4 tripulantes, chocó contra un helicóptero militar en el que iban tres soldados. El impacto ocurrió mientras se aproximaba al aeropuerto de Washington D.C.
Aparicio era un contador formado en la UBA y miembro de una empresa energética con sede en Estados Unidos. También era Director General de Fusiones y Adquisiciones en AES Corporation, una compañía multinacional que se dedica a la generación y distribución de energía eléctrica, la cual está ubicada en Arlington, Virginia.
En su puesto más reciente, se dedicaba a dirigir adquisiciones, desinversiones y asociaciones globales, por otra parte, se hacía cargo de varios proyectos de desarrollo de energía solar y almacenamiento de baterías en California, así como una oficina de desarrollo eólico.