Una de las joyas turísticas de Quines podría tener en los próximos meses un salto de proyección a nivel provincial. El Zapallar, un paraje ubicado a sólo 5 kilómetros de la localidad, entre sierras, un arroyo que lo atraviesa y una pileta situada en el corazón del lugar, podría confirmar científicamente que sus aguas son termales.
Para los vecinos del lugar no existen dudas. Desde siempre aseguran que las vertientes cercanas a la pileta mantienen temperaturas cálidas en invierno e incluso, que en los días más fríos el agua llega a emitir vapor.
En ese contexto, el diputado por el departamento Ayacucho, Javier Giménez, del bloque Ahora San Luis impulsó la realización de un estudio a través de la Universidad Nacional de San Luis con el objetivo de determinar efectivamente la naturaleza de estas aguas.
Así fue que hace algunas semanas, un equipo de geólogos encabezado por Augusto Morosini, secretario de Investigación y Posgrado de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales de la UNSL, se presentó en El Zapallar y tomó las muestras correspondientes para su análisis.
Giménez consideró que esta iniciativa representa “el primer paso para el despegue turístico de toda la comunidad”. Y agregó que “este trabajo científico y técnico nos permite avanzar con una mirada puesta en el desarrollo local”.
Desde la universidad explicaron que se trata de un estudio integral sobre las aguas del lugar, que busca determinar “si son efectivamente termales, establecer su potabilidad, analizar su composición química, identificar la procedencia de la posible agua termal y medir el volumen disponible del recurso”.
El estudio se encuentra actualmente en proceso y sus resultados permitirán definir con precisión el valor y el potencial de este recurso natural.