El senador nacional Mariano Recalde quedó en el centro de la escena tras una frase que encendió el debate político en medio del tratamiento de la reforma laboral en el Senado. “Los vamos a investigar y cuando volvamos al gobierno los vamos a meter presos”, afirmó durante su intervención, lo que generó un inmediato cruce con sectores oficialistas.
La declaración se produjo en el marco de una sesión atravesada por fuertes tensiones y fue interpretada por dirigentes del oficialismo como una amenaza, según consignó la Agencia Noticias Argentinas. Desde la oposición, en cambio, defendieron el tono del discurso como parte del rechazo al proyecto impulsado por el Gobierno.
Durante su exposición, el legislador del bloque Justicialista cuestionó la falta de argumentos en las intervenciones de los senadores oficialistas. “Fueron muy escuetas y expresaron muy pocas cosas que consideran beneficio sas”, sostuvo. También aseguró que la iniciativa “no está pensada para generar trabajo” y recordó que reformas similares ya se aplicaron en décadas anteriores sin resultados positivos.
Recalde apuntó además a cambios puntuales del texto, como la posibilidad de fraccionar las vacaciones por acuerdo entre empleador y trabajador. “Todos se quieren ir 14 días”, ironizó. En otro tramo, afirmó que la ley “vuelve a la redacción de 1929” y cuestionó la intención de modificar el esquema de la jornada laboral de ocho horas, una de las conquistas históricas del movimiento obrero.
Sus declaraciones profundizaron el clima de confrontación en una sesión marcada por cruces políticos. Desde el oficialismo criticaron el tono de sus palabras, mientras que sectores opositores reivindicaron el derecho a expresar una postura crítica frente a un proyecto que consideran un retroceso en materia de derechos laborales.