Reconoció que cometió cuatro robos y la Justicia lo condenó a siete meses de cárcel

En 2024, Cristian Maximiliano Ferreyra había sido condenado a dos años de prisión en suspenso. Pero, debido a las características de ese tipo de pena, no fue preso. Y entre diciembre de ese año y junio de 2026 robó en tres casas y violentó un auto también para sustraer lo que había dentro.
6 de noviembre de 2026
El 11 de junio pasado, cuando Cristian Maximiliano Ferreyra fue detenido junto a un cómplice con el que entró a robar a una casa del barrio Juan de Dios Garro.

Cristian Maximiliano Ferreyra conoce el proceso penal. Lo han condenado antes por robo, sentencia que nunca cumplió tras las rejas porque fue beneficiado con una pena en suspenso, una en la que el cumplimiento efectivo en la cárcel queda suspendido en tanto se comporte bien afuera. Eso último no sucedió, pues entre diciembre de 2024 y  junio de este año cometió, al menos, cuatro robos más. Eso admitió ante la jueza de Garantía 4 de San Luis, Luciana Banó, a cambio de que la letrada aprobara el acuerdo pactado entre la fiscalía y su defensa para que él solo reciba siete meses de prisión. Así ocurrió, reconoció los cuatro delitos y la magistrada accedió a aplicarle la acotada pena.

La propuesta fue presentada por la Fiscalía de Instrucción 2, representada en la audiencia por la fiscal adjunta Ornella Costa. El acusado, asistido por el defensor oficial Diego González Zunino, aceptó la responsabilidad de los hechos y se mostró conforme con la sentencia. Los únicos que no estuvieron de acuerdo con tal trato fueron los cuatro damnificados, pues, según expusieron, temen que una vez libre Ferreyra vuelva a robarle a ellos o a otras personas.

Según la reconstrucción hecha por el Ministerio Público Fiscal (MPF), el primero de los robos Ferreyra lo cometió el 23 de diciembre de 2024. Ese día entró a una vivienda del barrio 500 Viviendas, después de saltar una medianera de unos dos metros de altura, sustrajo un par de zapatillas y una mochila con ropa. La secuencia fue captada casi en su totalidad por cámaras de seguridad y el ahora condenado cayó tras una persecución.

Pero no aprendió. El 21 de febrero de 2025, en el barrio Mirador del Portezuelo, violentó la cerradura de un Volkswagen Gol Country, rompió uno de sus vidrios y se llevó dos cajas de herramientas. Cuando los policías le allanaron la casa, encontraron todo lo que había sacado del vehículo.

Las andanzas no las abandonó. El 16 de octubre de 2025, en el barrio Serranías Puntanas, saltó la pared medianera de una casa, ingresó y robó un disco de hierro, de los que utilizan en la cocina.  Un vecino se dio cuenta de lo que ocurría y llamó al 911. Los efectivos lograron detenerlo con el botín en mano, pero todo fue en vano. Al poco tiempo recuperó la libertad.

Y el 11 de junio de este año dio más pruebas de sus crímenes de poca monta. En complicidad con otro hombre, ingresó a un domicilio del barrio Juan de Dios Garro, luego de violentar una puerta. Según la Fiscalía, sustrajeron una grapadora eléctrica, un lector de tarjetas de Mercado Pago, entre otros elementos. Los patrulleros los detuvieron luego de una persecución policial.

Loto Loto Loto

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