Lo dispuso la jueza Penal Juvenil Penal y Contravencional. Dice que hubo “omisión por vigilancia” por parte de los progenitores. La sanción puede ser trabajo comunitario o una multa.
Los padres de un adolescente de 16 años que llevó una réplica de un arma a la escuela fueron imputados por “omitir el deber de vigilancia parental”, una infracción establecida en el artículo 64 del Código Contravencional Provincial. La medida la dispuso la jueza Penal Juvenil y Contravencional de la Primera Circunscripción, Daniela Benenatti.
El hecho ocurrió miércoles a la noche en el Colegio No1 “Juan Crisóstomo Lafinur” de la ciudad de San Luis. La norma citada por la jueza establece que los padres o tutores son responsables de la conducta de los menores bajo su cuidado. En este contexto, “la omisión por vigilancia se presenta como una falta cuando los padres no ejercen el debido control sobre las acciones de sus hijos, lo que puede resultar en situaciones peligrosas o perjudiciales para terceros”, señalaron desde la oficina de prensa del Poder Judicial.
“Es un artículo que siempre lo utilizamos cuando existe omisión de vigilar a sus hijos, en este caso, que el adolescente concurra al establecimiento escolar munido de un arma, independientemente que sea una réplica o un de juguete”, dijo la jueza. Aunque el arma en cuestión no representaba un peligro real, su presencia en un entorno escolar generó alarma y preocupación entre los estudiantes y el personal docente.
Las sanciones que prevé el Código incluyen trabajo comunitario de cinco a quince días o multa de cien a quinientas Unidades de Multa. “En todos los casos se invitará al menor a concurrir a los grupos de apoyo, a los programas de capacitación y a participar con sus padres o tutores en los trabajos comunitarios”, dice el texto del artículo.
La medida adoptada por justicia busca, no solo aplicar una sanción en respuesta a la contravención cometida, sino también enviar un mensaje claro sobre la importancia de la supervisión parental y la prevención de incidentes similares en el futuro.
“Se sacaba selfies”
El fiscal de Instrucción N° 3, Esteban Roche, confirmó que el revólver que tenía el adolescente era de juguete y que se sacaba fotos para después subirlas a las redes sociales. “Era un arma de juguete y el joven en principio se sacaba selfies. Se le realizó un protocolo médico y preventivamente se le secuestró la mochila y luego se le dio intervención al Juzgado Penal Juvenil”.
