El Intendente interino de la Villa de Merlo, Leonardo Rodríguez profundizó en el espíritu de la ordenanza de su autoría que será tratada este jueves a las 18 en el Concejo Deliberante y que plantea la prohibición de la venta conocida como de «manteros» en la vía pública.
“La venta ilegal de manteros, pero también la actividad de los limpiavidrios y quienes hacen malabares, quedará prohibida con esta ordenanza” explicó Rodríguez, que asumió en reemplazo de Juan Alvarez Pinto, actual ministro de Turismo en el gobierno provincial.
El proyecto busca regular la venta pública y también la realización en espacios públicos de expresiones artísticas y manifestaciones culturales, y ordenarlas de una manera centralizada en el recientemente inaugurado “Mercado Merlino” que funciona en la vieja terminal de ómnibus de la localidad.
“Había distintas legislaciones mezcladas, lo que hicimos fue ponerlas en una sola, más firme, más justa” aseguró Rodríguez. “También prevé situaciones para quienes hoy trabajan en la vía pública, para que trabajen en un marco legal y digno… queremos prohibir la venta ambulante o estática, conocida como mantero”.
El proyecto de ordenanza dice en su tercer artículo:
Artículo 3°.- Queda prohibido, en todo el ámbito del Municipio de Villa de Merlo, la realización de las siguientes actividades informales en el espacio público vial:
a) La custodia o cuidado de vehículos estacionados con fines lucrativos, comúnmente
conocida como «trapitos».
b) La limpieza de parabrisas en semáforos u otros puntos de circulación vehicular; así
como los autos, motos y similares.
c) La realización de actividades artísticas, recreativas o de entretenimiento en
semáforos u otros espacios de alto tránsito que interfieran con la seguridad vial, salvo
autorización previa del Municipio.
Pero el proyecto no contempla sólo restricciones, sino también promover la inclusión laboral, coordinar los programas de capacitación y vinculación con el mercado laboral, y gestionar el Registro Municipal de Inclusión y Transición Laboral. La intención es centralizar el trabajo de los artesanos de la Villa con el Mercado Merlino como eje.
La iniciativa deja bien establecidas las tareas de los artesanos, de los simples manteros que se multiplican en las calles de las grandes ciudades argentinas.
“No queremos que compitan con quienes tienen todo en regla, que comercializa, que fabrica con sus propias manos, que tiene libreta sanitaria y está registrado” explica Rodríguez, porque “pareciera que le estamos exigiendo mucho más que quien tiene todo ilegal”.
“El mantero, que está en la vía pública, muchas veces ni siquiera son artesanos, ni tienen domicilio en Merlo… de repente ves caras nuevas que se paran en un semáforo para limpiarte un vidrio y creo que eso a Merlo no le hace bien” asegura el intendente, autor del proyecto de ordenanza que ingresó el lunes al Concejo para su tratamiento en sesión extraordinaria.
“Nuestra identidad, el gen merlino, entiende al espacio público como de todos y de nadie, es decir para el disfrute de todos y sin exclusividad para nadie… -agrega Rodríguez-, en otras localidades noto que es a la inversa, pero a los merlinos no les gusta que se pongan puestos de venta de artesanía en las plazas, y eso te lo digo como merlino”.