La Municipalidad de San Luis reforzó su política para reducir los ruidos molestos y ordenar el tránsito en distintos puntos de la ciudad, en respuesta a reclamos sostenidos de vecinos. Este miércoles por la tarde, se realizó una nueva intervención en la plaza Virgen Desatanudos, encabezada por el intendente Gastón Hissa, donde se destruyeron 210 escapes adulterados que fueron decomisados por personal municipal.
Durante la actividad, el jefe comunal explicó que la medida forma parte de una estrategia basada en el contacto directo con la comunidad. “La problemática del tránsito y los ruidos aparece en cada reunión con vecinos. Es una de las principales preocupaciones”, señaló.
Según detalló, los primeros planteos surgieron en encuentros realizados en el barrio Cerro de la Cruz, donde los residentes identificaron como foco los encuentros nocturnos en la zona de la plaza. A partir de allí, el Municipio avanzó con operativos y amplió el diálogo a sectores cercanos, como el barrio Eva Perón, donde se repitieron las mismas quejas.
Hissa remarcó que la situación no solo está vinculada a la velocidad de los vehículos, sino también al uso de escapes modificados que generan altos niveles de ruido. “Esto impacta directamente en la calidad de vida de las familias. Afecta el descanso y la tranquilidad”, afirmó.
Como respuesta, se instalaron reductores de velocidad en puntos estratégicos: tres en el área intervenida y otros tres en el barrio Eva Perón. Además, se intensificaron los controles vehiculares mediante operativos sorpresivos orientados a la prevención y al orden del espacio público.
El Intendente recordó que el año pasado se destruyeron 354 escapes adulterados y adelantó que continuarán con esta política. “Hay una decisión clara de sostener estas acciones y evitar que se altere la convivencia”, sostuvo.
También indicó que los controles se extenderán a otros espacios públicos, ya que quienes realizaban estas prácticas comenzaron a trasladarse a nuevas zonas, como la plaza del Carmen y sectores del barrio San Martín Anexo.
En ese marco, el jefe comunal envió un mensaje a quienes incumplen la normativa vigente: pidió a retirar los escapes adulterados antes de que sean decomisados y destruidos por el Municipio.
Finalmente, Hissa subrayó que el objetivo es garantizar condiciones de convivencia adecuadas. “No se puede permitir que unos pocos afecten la vida cotidiana de quienes quieren vivir tranquilos”, concluyó.