Un dato llama la atención en el mapa del costo financiero del crédito en la Argentina: San Luis aparece como la provincia donde un préstamo resulta relativamente más barato que en el resto del país.
La información surge de un relevamiento difundido por Argentina en Datos, que analizó cuánto termina costando realmente un préstamo cuando, además de la tasa de interés, se suman impuestos y cargos asociados a la operación financiera.
El ejercicio parte de un supuesto concreto: un crédito con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 60%. Según el estudio, cuando se agregan los impuestos que gravan la intermediación financiera, el costo efectivo del préstamo se incrementa de manera significativa. En promedio, el Costo Financiero Total (CFT) del crédito en la Argentina trepa hasta alrededor del 81% anual.
La diferencia surge de la carga impositiva que se aplica sobre las operaciones financieras. Entre los principales componentes aparecen el IVA sobre los intereses, el impuesto a los Ingresos Brutos que cobran las provincias a las entidades financieras, los impuestos de sellos y, en algunos casos, tasas municipales vinculadas a la actividad bancaria.
Cuando se incorporan todos esos elementos, el costo final del dinero prestado puede aumentar más de veinte puntos porcentuales respecto de la tasa nominal inicial.
En ese contexto, el mapa elaborado por Argentina en Datos muestra diferencias entre provincias, determinadas principalmente por las alícuotas de los tributos locales.
Algunos ejemplos que aparecen en la comparación son:
· Misiones: …………….83,88%
· Corrientes: ………….82,02%
· Buenos Aires: ………81,72%
· Córdoba: …………….81,72%
· Santa Fe: …………….80,60%
En contraste, San Luis aparece con un CFT estimado del 75,55%, el valor más bajo del país dentro de ese esquema comparativo. La explicación, según el análisis, está vinculada a la menor carga de impuestos provinciales aplicados al crédito, especialmente en lo que respecta a Ingresos Brutos y sellos.
De todos modos, el propio ejercicio debe leerse como una estimación comparativa y no como el costo exacto que paga un cliente en cada operación. El Costo Financiero Total puede variar según el banco, el tipo de préstamo — personal, prendario o hipotecario— y las condiciones particulares de cada producto.
Aun con esas salvedades, el relevamiento permite dimensionar el peso que tiene la estructura impositiva sobre el crédito en la Argentina, donde una tasa de interés del 60% puede transformarse, después de impuestos y cargos, en un costo efectivo cercano al 80%.