“San Luis tiene un gran potencial de producción porcina sin explotar”

El productor local Leandro Degan analizó los desafíos y oportunidades para impulsar este sector. La provincia “importa” de otras regiones el 90% de los 9 millones de kilos que se consumen anualmente.
23 de febrero de 2025

Leandro Degan, productor porcino radicado en Villa Mercedes desde hace 31 años, dedicó toda su vida a esta actividad.

Actualmente, no solo maneja una carnicería especializada en cortes porcinos y fiambres de elaboración propia, sino que también es gerente comercial de una corporación dedicada a la genética de cerdos.

Entrevistado por Todo Un País, el especialista señaló que San Luis no ha desarrollado una industria porcina significativa, a pesar de contar con condiciones favorables como infraestructura, clima, agua y electricidad.

“La provincia no tiene actividad porcina ni una orientación clara hacia su desarrollo, a pesar de su gran potencial”, afirmó. Según Degan, el consumo de carne de cerdo en Argentina creció de 14 a 17,2 kilos per cápita entre 2020 y 2024. En San Luis, con aproximadamente 540 mil habitantes, hay un consumo anual de 9 millones de kilos de carne de cerdo. Sin embargo, la producción local no es suficiente para abastecer la demanda, por lo que la provincia importa alrededor de 8 millones de kilos desde otras regiones, principalmente Santa Fe.

Uno de los principales obstáculos para la expansión del sector es la falta de frigoríficos habilitados. “San Luis cuenta solo con tres plantas, una municipal y dos con habilitación para porcinos, lo que obliga a comprar cerdo faenado a otras provincias”, explicó.

Esta situación encarece los costos para los consumidores locales. Degan sostiene que la falta de información y apoyo gubernamental ha sido un factor clave en la escasa producción porcina local.

“El 90% del cerdo que consumimos proviene de otras provincias porque no hay incentivos ni apoyo para los productores locales”, comentó. Además, mencionó que San Luis no cuenta con empresas que suministren insumos para la alimentación porcina, lo que obliga a los productores a adquirirlos en otras provincias.

“Mendoza y San Juan son grandes consumidores de carne de cerdo, pero no pueden producirlo en gran escala por sus condiciones climáticas y geográficas. Sin embargo, utilizan las rutas de San Luis para abastecerse, lo que demuestra que la provincia tiene un gran potencial para convertirse en un proveedor clave”, agregó Degan.

Para el especialista, una solución viable sería la promoción de cooperativas de productores: “El gobierno no puede dar dinero directamente a los productores, pero sí puede fomentar la creación de cooperativas, brindar capacitación y facilitar el acceso a infraestructura y equipamiento”.

En este sentido, mencionó que San Luis cuenta con instalaciones subutilizadas, como el puerto seco y un matadero semi-municipal en Villa Mercedes, que podrían servir para fortalecer la cadena productiva: “En una ciudad con 150 mil habitantes, solo hay una persona que realiza faena de cerdos a nivel municipal. Esto limita el desarrollo del sector y encarece el producto”.

Mencionó la necesidad de reactivar centros de inseminación en diferentes puntos del país, como el que existe en la escuela agraria de Villa Mercedes y que permanece inactivo desde hace más de 15 años. “Estos espacios podrían ser clave para mejorar la producción y capacitación de nuevos productores”, agregó.

Además, criticó las estadísticas oficiales que ubican a San Luis entre los principales productores de cerdo del país. “Es un dato ficticio. Empresas como Paladini y Yanquetruz tienen criaderos en la provincia, pero no faenan aquí, sino en Córdoba o Rosario. No vemos ningún beneficio de esa producción, más allá de algunos empleos directos”, explicó.

Degan también resaltó la importancia de la capacitación en la industria porcina: “Muchos produc- tores sienten que no pueden avanzar porque no tienen formación académica. Sin embargo, yo mismo aprendí a través de cursos privados, contacto con expertos y experiencia en el terreno”.

A pesar de los desafíos, el productor cree firmemente en el potencial de la producción porcina en San Luis. “Tenemos todo para desarrollar una industria fuerte y competitiva, pero necesitamos planificación, apoyo y una estrategia clara. Si logramos organizarnos, podemos transformar la provincia en un referente de la producción porcina”, concluyó.

“Muchos pequeños productores creen que es más barato criar lechones, cuando en realidad la producción de capones bien manejados optimiza costos y rendimiento”, afirmó y explicó que un lechón requiere 7 kilos de maíz por kilo de carne, mientras que, con buena genética y manejo, un capón solo necesita 2,5 kilos de alimento por cada kilo producido.

No te pierdas...