Una mujer denunció que perdió su teléfono y detectó faltante de dinero en su cuenta bancaria. Rastrearon las trasferencias y el dinero llegó a alguien de su entorno.
Investigaciones realizadas por la Unidad de Ciberdelitos detectaron que el dinero que le sustrajeron a una mujer de su cuenta bancaria apareció transferido a otra cuenta de una persona con vínculos familiares con la damnificada.
En función de esas pesquisas, personal policial realizó un allanamiento en una vivienda del Barrio 148 Viviendas, manzana 435, en el marco de una investigación por hurto y estafa virtual. La medida fue dispuesta por el Juzgado de Garantía en Feria Judicial, a cargo de María Agustina Dopazo Samper.
La investigación se inició luego de que una mujer denunciara movimientos sospechosos en su cuenta bancaria el 23 de diciembre pasado. Según su declaración, su teléfono celular fue sustraído mientras disfrutaba de una tarde familiar en la Plaza del Cerro. Posteriormente, al acceder desde otro dispositivo a su cuenta de Gmail, descubrió que se habían realizado transacciones no autorizadas desde su cuenta bancaria.
La Unidad de Investigación de Ciberdelitos rastreó las transferencias bancarias, identificando a las cuentas receptoras como pertenecientes a personas con vínculos familiares. Esto permitió solicitar el allanamiento de la vivienda.
El procedimiento fue llevado a cabo por personal de la Unidad de Investigación de Ciberdelitos, con el apoyo del Departamento de Infantería y Policía Científica, en donde se secuestraron 6 teléfonos celulares y 2 tarjetas SIM.
Los elementos incautados serán analizados como parte de la investigación en curso.
La Policía continúa trabajando para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
La causa sigue bajo la dirección de la jueza Dopazo Samper.