Siempre el fútbol del interior estuvo relegado en los ingresos económicos que perciben los clubes, por derechos de televisación.
El Federal A y la B Metropolitana juegan por el mismo premio: ascender a la Primera Nacional.
Sin embargo, la B Metro, con equipos casi exclusivamente de Buenos Aires, más alguno de Rosario, que son directamente afiliados a AFA, recibieron históricamente casi el doble de dinero que los del Federal A, que son clubes del interior, indirectamente afiliados a la AFA, y que deben recorrer el país para jugar.
El presidente de AFA, Claudio Tapia, habló hoy en el cierre del encuentro de dirigentes del interior, en el polideportivo de Instituto, y adelantó que a partir del próximo torneo «los equipos del Federal A van a percibir, económicamente lo mismo que perciben los de la B Metropolitana». Nadie esperaba este anuncio. Sorprendió gratamente.
Se había anunciado que la B Metro (torneo de 20 equipos) iban a recibir 20 millones de pesos, cada uno, por mes. Y los del Federal A (que son 38) recibirían 12 millones.
Con el anuncio, y según se desprende de las palabras de «Chiqui», los clubes del Federal A, entre ellos Juventud Unida Universitario, recibirán 20 millones mensuales, de los cuales tras deducción de los seguros y del aporte gremial, les quedan alrededor de 18,5 millones.
Además, Tapia adelantó el lanzamiento de una nueva plataforma de contenidos: “El lunes vamos a presentar LPF Play, donde se podrá ver el fútbol femenino, la B Metropolitana, el futsal y también el fútbol del interior”.
En tiempos de fuerte disputa entre la cúpula de la AFA y el estado nacional, en un fin de semana de paro futbolístico (el undécimo en casi un siglo de fútbol profesional en nuestro país), «Chiqui» hizo un anuncio «gigante» para el fútbol del interior, que le da más espalda en la gestión y más adhesión para lo que viene…
Lo que sigue para AFA es jugar un partido furioso afuera de la cancha, en lo político y judicial, y lo hace con anuncios firmes para sostener a los que le dan vida al juego, en el césped; para alimentar a los clubes en sus flacas finanzas y, principalmente, para que las multitudes se sientan equiparadas.