Fue maestra rural y ahora trabajará gratis en la alfabetización de adultos en la biblioteca “Bernardino Rivadavia” de Villa Mercedes.
Después de jubilarse, Cristina “Tatá” Evangelista siguió produciendo para la educación de la comunidad, enseñando a leer en el barrio, con ayuda escolar a los vecinos, siempre ad honoren. Ahora es el turno de alfabetizar adultos en la biblioteca “Bernardino Rivadavia”. Las clases serán dos veces por semana, para aprender a escribir y leer, entre otros saberes.
La “Bernardino Rivadavia” está ubicada sobre avenida Mitre 1636 y abre normalmente de 17 a 21. Quienes quieran sumarse a esta nueva actividad deben presentarse allí directamente, sin necesidad de inscribirse antes. Las clases serán los martes y los jueves a las 18, de manera gratuita.
La docente le conto a Jorge Leguizamon que la propuesta “nació de conversaciones que venimos teniendo con Marita Salas, quien es profesora y licenciada en Trabajo Social. Desde hace mucho tiempo que hay una necesidad de alfabetizar a los adultos que no tienen las habilidades sumamente básicas de leer y escribir”, mencionó Cristina “Tatá” Evangelista Ambas mujeres serán las encargadas de transmitir los conocimientos en los encuentros que se realizarán en la biblioteca. Según la disponibilidad del grupo que logren formar, podrían llegar a incorporar más días. “Lo ideal sería tres veces a la semana; esto lo vamos a ver con la gente que asista. Todo este programa viene acompañado de reflexiones sobre la vida misma, por eso sería conveniente que tuviéramos más tiempo. Además, porque al ser adultos buscamos trabajar a través del arte, viendo películas o analizando pinturas, por ejemplo. Todo esto lleva conversaciones con personas que saben tanto como uno, solo que no aprendieron a leer y a escribir”, explicó Evangelista.
La docente expresó que si bien no hay una edad mínima estipulada para que se puedan anotar, buscan a quienes ya no pueden hacer un secundario nocturno o que tengan dificultades por cuestiones de horarios. De todas maneras, aseguró que no le negarán la posibilidad a nadie y que están abiertas al diálogo y a contemplar cualquier situación particular.
“Marita ya lo ha hecho otras veces y tiene bastante experiencia. Yo la primera que tuve la llevé a cabo en Estación Río Quinto, cuando fui directora de una escuela de campo y tuve la oportunidad de enseñarles a leer y a escribir a personas mayores”, sostuvo la educadora. Y agregó: “El clima que logramos crear es maravilloso. Uno los termina acompañando hasta la salida y sigue charlando, porque no te podés desprender. Es compartir saberes. Lo único que hacemos nosotras es tirar algunas letras arriba de la mesa para que empiecen a cobrar significado. De la vida saben tanto o más que cualquiera”.
La docente rural motivó a las ciudadanas y a los ciudadanos a que no dejen pasar esta oportunidad. Además, convocó a que las vecinales de los distintos barrios difundan la propuesta para que más personas puedan cambiar su vida a través del aprendizaje.