Estalla el «Monumental» cuando la voz del estadio repasa a cada uno de los nombres propios de la «Scaloneta». El DT Lionel Scaloni, el nuevo capitán «Cuti» Romero y Julián Álvarez revientan el aplausómetro previo al lapidario 7-0 a Burkina Faso.
Estalla el estadio cuando en los albores del juego el «Toro» Martínez define tras el rebote del penal y estampa el 1-0, que en los siguientes instantes será 3-0 en apenas 13 minutos.
Estalla la gente, que esta vez no colapsó las tribunas, pero que dijo presente más allá del frágil adversario y de que el «Señor 10» recién tendrá su función el martes 6 de octubre.
Estalla el público con el gol de Nico Paz y también con el de Franco Mastantuono. El entrenador hizo 11 cambios en el camplemento. Sí, terminó con un equipo nuevo en relación al que inició.
No importa el rival, aunque claro que interesa. Esta Selección, con los primeros trazos sin Messi, genera empatía con el hincha. Por eso estallan las palmas de las manos ante cada pase, ante cada asistencia o ante cada gol o casi gol.
Recién en el final del juego ante los esforzados futbolistas africanos, de las tribunas baja «Que de la mano de Leo Messi todos la vuelta vamos a dar».
Y los jugadores dan como una especie de vuelta olímpica saludando al público, en el partido que antecede al ultimo baile del 10 con la amada casaca celeste y blanca.
Lionel Scaloni regresa al camarín en el carrito de golf que lo trasladó hasta la conferencia de prensa. Nos acercamos con una camiseta argentina para que estampe su firma para mi amigo «Tano», de Kansas. Porque el Mundial pasó, pero la magia de esa Copa, aún sin título y con un fenomenal subcampeonato, sigue impregnado en aquellos que tuvimos la dicha de vivirlo y saborearlo, con las mieles del día a día en tierras estadounidenses. Y ese Mundial es el que permitirá la extensión del contrato del DT. Dejó la certeza de la valoración del camino recorrido por el cuerpo técnico, y de la renovación inagotable de jugadores para seguir escribiendo nuevas páginas.
Estallará el estadio de River el martes. Desde prensa de AFA nos cuentan que hubo pedido de 2.700 medios de prensa del país y del mundo, para 300 pases que serán otorgados: uno de ellos para Todo Un País y Radio Dimensión. El planeta quiere estar en la despedida del Mágico y Único.
Está ya Messi desde hace unos días en Argentina. Lo esperan sus compañeros en el predio, para la previa de su show.
Yadil viene en viaje desde India. Me contacta a través de Rituraj, colega que reside en Dubai. Viene sin entradas, sabiendo que probablemente no consiga. Pero decidió viajar igual. Para estar cerca. No se entiende. Sí se explica… y se explica en los corazones de los hinchas del mundo que estallan por Messi. Gente y más gente, millones de gentes que decidieron ser hinchas de la Selección Argentina por obra y gracia de Messi.
Empieza a germinar la inquietud periodística que impulsamos desde Todo Un País y Radio Dimensión, cuando tras el 4-0 a Bolivia, en Córdoba, le pedíamos a Scaloni, vía AFA, más presencias albicelestes en el «mal llamado interior del país». Habrá más estallidos en estadios argentinos, independientememte de seguir jugando en el colosal «Monumental».
En los pasillos, camino a la zona mixta donde los futbolistas hablan con la prensa, hay un silencio de radio. Somos dos centenares de periodistas, esperando la peregrinación de los jugadores que irán desde el vestuario al micro que los llevará a Ezeiza, y todos hablamos sin decir una palabra. Sabemos que Messi tendrá un último paso por ese sector. Y cuando pase, el estallido dejará un sonido a gambeta, a gol, a caricia de pelota y a Copa del Mundo en manos al cielo.
