Último adiós a Américo Moroso: Los restos del ídolo del tango ya descansan en el cementerio de Justo Daract

14 de mayo de 2025
Un músico hizo sonar un sentido bandoneón a mitad del funeral, a pedido del hijo de Américo.

La mañana de este miércoles, los familiares, amigos y la ciudad de Justo Daract le dieron el último adiós a Américo Moroso, el emblema del tango de San Luis. Sus restos fueron trasladados al cementerio municipal de la localidad, en un funeral cargado de emoción, el músico fue despedido con un bandoneón sonando y los aplausos de la gente, porque eso era lo que más apreciaba Américo.

Antes de que el ataúd fuera colocado en el nicho para el descanso eterno del músico, a pedido de Carlos, el hijo de Moroso, otro tanguero hizo sonar un sentido bandoneón a mitad del funeral.

Luego Carlos contó que una vez su padre le dijo que después de cada presentación le costaba mucho conciliar el sueño, porque en su cabeza resonaban y quedaban grabados por un buen tiempo los aplausos del público. Y eso, el cariño de la gente, era lo que más lo conmovía.

Por eso Carlos le pidió a todos los presentes que dedicaran a su padre un último aplauso.

Américo murió la mañana del martes, a los 90 años. Nació en Justo Daract y fue un apasionado del bandoneón desde chiquito. A los 14 años actuó por primera vez en un escenario. Dedicó más de 70 años al tango.

No te pierdas...