Un fiscal de juicio confirmó que Yohana Escudero no fue asesinada, sino que se suicidó

Ernesto Lutens revisó la conclusión a la que habían arribado las fiscales instructoras Gisela Milstein y Nayla Cabrera Muñoz. Las averiguaciones de las funcionarias les indicaron que la mujer se quitó la vida de manera voluntaria, algo que siempre contrastó con la posición de los familiares de Yohana, que siempre sostuvieron que fue víctima de un femicidio a manos de su pareja Lucas Gatica. El fiscal ratificó el archivo de la causa.
10 de abril de 2026
Yohana Pamela Escudero, de 36 años, era madre de una nena de cinco años y un adolescente de 14.

Ya no solo las fiscales de instrucción de Villa Mercedes Gisela Milstein y Nayla Cabrera Muñoz afirman que Yohana Pamela Escudero, por inconcebible que resulte para sus familiares y amigos, la tarde del 19 de enero, aún con sus hijos pequeños dando vueltas en el interior de su casa, no vio otra salida que ponerle punto final a su vida. Debido a una apelación de Javier Quiroga, el abogado de los Escudero, el fiscal de juicio Ernesto Lutens examinó la investigación llevada adelante por sus pares del Ministerio Público Fiscal (MPF).

Un mes demoró en analizar y dar a conocer su punto de vista. Lo que concluyó no borró ni corrió de su lugar ni una coma de la resolución de las dos primeras fiscales, sino que ratificó que la mujer no fue empujada por otra persona a suicidarse, ni mucho menos fue víctima de un asesinato. Sostuvo que se mató deliberadamente, por cruento que suene en el baño de su vivienda de Villa Mercedes, con su nena de cinco años y su hijo de 14 en un rincón y otro del inmueble.

A fines de febrero cuando Quiroga se constituyó como el nuevo representante de los Escudero, luego de que desistieran del servicio de su antiguo abogado, Vicente Cuesta, el letrado presentó y/o mencionó material que apuntó contra Lucas Gatica, la pareja de Yohana y padre de sus dos hijos.
Una de esas pruebas en la que hizo hincapié fue el relato de la hija de la mujer fallecida. Quiroga, en base a lo que le contaron sus clientes, aseguró que la chiquita reveló que el 19 de enero pasado, el día de la muerte, vio a su padre sujetar del cuello a su madre y asesinarla.

Una de las tantas manifestaciones, casi sin fin, que los familiares de la mujer, sus amigos y agrupaciones feministas hicieron durante enero y febrero a la espera de la resolución de las fiscales.

Refirió que los hermanos de Yohana reunieron una serie de pruebas que jamás fueron presentadas, ni tenidas tomadas en serio por las fiscalías actuantes para ser incorporadas al expediente. Entre los elementos que consideraron fueron desestimados por los investigadores, explicó en su momento, estuvo lo que la nena narró a mediados de febrero, cuando estuvo a punto de ser interrogada en una Cámara Gesell, que fue suspendida a último momento. A segundos de ser examinada por la licenciada en psicología que debía evaluar si ella y su hermano, de 14 años, estaban aptos para pasar por ese tipo de audiencia, la pequeña le habría dicho: “El papá la agarró del cuello, la mató, la mató a mi mamá”.

“Permitieron que interrumpiera el hermanito y no le preguntaron ‘¿por qué decís eso?’. Tendrían que haber ahondado a full”, criticó Quiroga y señaló que esos detalles que pueden ser determinantes en cualquier causa donde hay menores de edad como testigos “no se le pueden escapar a la Cámara Gesell”.

“Tendrían que haber dejado que mi sobrina siguiera jugando, porque se supone que están capacitados para verla jugar y dibujar y solamente con eso, si son profesionales, van a detectar qué está sucediendo”, se quejó Vanesa, una de las hermanas de quien ya no está. De todas formas, Jesica, otra de las hermanas, aclaró que a la familia no le hace falta oír ninguna revelación extra para confirmar que la mujer de 36 años sufría violencia de género de manos de su pareja. “Nosotros hemos vivido un montón de hechos, que están expuestos en nuestras declaraciones”, manifestó sobre esos testimonios que les remarcaron una y otra vez a las fiscales y —consideran—no tuvieron para nada en cuenta.

Sin embargo, según le confirmó una fuente ligada al caso en exclusivo a Todo Un País, luego de estudiar la vasta evidencia recolectada por Milstein y Cabrera Muñoz el fiscal de juicio concluyó que quedó “acabadamente demostrado” que se trató de un suicidio por ahorcamiento. El titular del MPF revisó cada uno de los puntos y agravios planteados por el abogado de los Escudero y no encontró ninguna prueba que dé cuenta de que Gatica estuvo en el lugar y el momento del hecho, es decir, la tarde del lunes 19 de enero en cuestión cuando Yohana murió a causa de un largo cable que la estranguló.

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