Una mujer de Naschel vive custodiada por seguridad privada tras reiterados episodios de violencia de género

La víctima, madre de una niña menor de edad, denunció durante años agresiones, amenazas e ingresos violentos a su vivienda. Su abogado, Esteban Bustos, sostiene que debió contratar vigilancia privada para protegerla porque teme que los atacantes vuelvan y "la terminen matando".
14 de julio de 2026

Una mujer de la localidad de Naschel atraviesa una dramática situación de violencia de género que, según denunció su abogado patrocinante, se extiende desde hace varios años y obligó incluso a disponer seguridad privada permanente para resguardar su integridad y la de su hija menor de edad.

El letrado Esteban Bustos describió el caso como «bastante particular, insólito e indignante» y aseguró que su representada «desde el año 2020 viene denunciando violencia de género y todo tipo de vejámenes, malos tratos y torturas», sin que las medidas judiciales dictadas hayan logrado poner fin a los ataques.

Según explicó, en cada una de las denuncias se ordenaron restricciones y otras medidas de protección contra el agresor, pero «esto no cesó en absoluto». El abogado recordó que en uno de los episodios la mujer fue golpeada de puño, torturada y arrastrada de los pelos por toda la vivienda, hechos que motivaron nuevas resoluciones judiciales.

«Quiere ir a matarla con barreta en mano»

Bustos sostuvo que el hecho más reciente fue de extrema violencia. Relató que el agresor irrumpió nuevamente en la vivienda luego de romper la puerta principal con una barreta.

«El atacante llega, se lo observa por las cámaras de seguridad con una barreta en la mano, también así con una manada de amigos dispuestos a todo. Yo entiendo y lo vengo poniendo de manifiesto que sus intenciones son claras», afirmó.

Y agregó una de las frases más contundentes de su exposición: «Quiere ir a matarla con barreta en mano».

De acuerdo con el relato del abogado, el hombre ingresó junto a otras personas, golpearon nuevamente a la mujer y la expulsaron de su propia casa.

«Tenemos todo el protocolo médico donde habla de los hematomas que hoy presenta la víctima. En esa oportunidad la desplazaron de su hogar; ella quedó en plena calle con temperaturas bajo cero, no solo ella sino también su hija menor de edad», expresó.

También destacó la intervención del personal policial, que asistió a la mujer en ese momento.

Tras esos hechos, la Justicia volvió a ordenar la exclusión del hogar de los agresores, restricciones de acercamiento y otras medidas de protección. Sin embargo, Bustos aseguró que «no respetaron en absoluto» las disposiciones judiciales.

La puerta de la vivienda destruida por medio de una barreta.

El abogado explicó que las cámaras de seguridad continuaron registrando movimientos de los denunciados alrededor de la vivienda y afirmó que existieron amenazas directas contra la mujer.

«Lo puse de manifiesto en el expediente en toda oportunidad: tienen claras intenciones de matarla, de atacarla», sostuvo.

Según indicó, posteriormente volvieron a ingresar al domicilio «con barretas en mano, con palos», rompieron nuevamente la puerta, golpearon a la víctima, la arrastraron del pelo por toda la casa y otra vez la expulsaron de su vivienda.

Bustos cuestionó además que, pese a la reiteración de los hechos y al incumplimiento de las medidas judiciales, los presuntos agresores continúan sin imputaciones formales.

«Han violentado todas las medidas judiciales que se encontraban vigentes. Hoy no tienen ningún tipo de imputación, ni siquiera se los ha llamado para notificarlos de que están siendo investigados por la presunta comisión de delitos que son evidentes, que están a la vista», manifestó.

Ante el temor de nuevos ataques, el abogado reveló que tomó una decisión excepcional: contratar seguridad privada para custodiar a la mujer.

«Actualmente personal policial se encuentra frecuentando la casa y al cuidado; entiendo que con un solo móvil se hace bastante complejo. Más allá de todo eso, yo como abogado he contratado a tres personas de seguridad privada que hoy se encuentran en la casa de la víctima cuidándola porque está totalmente atemorizada de que nuevamente esta gente ingrese y la terminen matando», expresó.

Bustos señaló además que, cuando la mujer recuperó la posesión de su vivienda, decidió acompañarla personalmente porque ella no quería regresar sola. Incluso aseguró que durante ese procedimiento los presuntos agresores pasaban frente al domicilio filmando lo que ocurría.

«La víctima y su hijita menor de edad no querían quedarse solas en la casa. Terminé contratando a tres personas de seguridad privada que hoy en día están con ella viviendo en la casa cuidándola. Insólito», concluyó.

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