Villa Mercedes: El hombre que sacó un revólver y amenazó a otro conductor en pleno centro dijo que el arma era de juguete

La discusión entre los automovilistas se habría originado por la impaciencia de uno de ellos, que empezó a los bocinazos cuando una mujer en silla de ruedas cruzaba la calle.
31 de enero de 2025

La mañana del jueves, una esquina de pleno centro de Villa Mercedes se convirtió en escenario de un llamado «relato salvaje». El pánico se apoderó de los transeúntes cuando, de un momento a otro, un conductor se bajó de su auto, a mitad de la calle, deteniendo el tránsito, para sacar un revólver y apuntarle a otro automovilista que estaba detrás porque no paraba de tocar bocina. A las pocas horas, en el transcurso de la tarde y luego de dos allanamientos, los policías del Departamento de Investigaciones (DDI) lograron dar con Gil, el principal sospechoso de ese «día de furia», y lo detuvieron. Trascendió que, a su favor, el hombre dijo que el arma con la que había amenazado al otro conductor ni siquiera era de verdad, sino de juguete.

La mañana de este viernes, Gil, de 32 años, fue trasladado a los tribunales de Villa Mercedes. Allí el fiscal instructor 1, Maximiliano Bazla, lo imputó por el delito de «Portación ilegal de arma de fuego de uso civil».

En la audiencia acordaron que continuará detenido en el calabozo de una comisaría hasta el lunes, cuando sea llevado nuevamente ante el juez de Garantías. El magistrado definirá ahí si mantendrá la acusación en su contra y si, adicionalmente, ordenará alguna medida que el imputado deba acatar mientras sigue la investigación.

La prueba que más deja en evidencia a Gil es un video de la amenaza en sí que un testigo grabó con su teléfono. En la filmación, que se hizo viral, puede verse al acusado descender de su Chevrolet Corsa blanco para discutir con otro conductor que estaba detrás. En un momento abrió la puerta trasera del coche, del lado del conductor, sacó un vistoso revólver, color plomo o negro, y le apuntó al automovilista, mientras la discusión continuaba. «No me rompas las b…», le advirtió dos veces.

Según contó un testigo, el cruce entre los hombres se originó, al parecer, por la impaciencia de los conductores. Segundos antes de la agresión en cuestión, en la esquina de Junín y Balcarce una mujer en silla de ruedas, que iba acompañaba por otra persona, trataba de cruzar de una vereda a otra.

Los segundos que a la señora le tomó atravesar la calle, según dijeron, acabó con la paciencia de un automovilista que empezó a los bocinazos. Fue ese constante toque de bocina lo que habría llevado a Gil a bajar de su Corsa y discutir con quien estaba detrás, aparentemente, a los bocinazos.

Luego de varias averiguaciones, los investigadores del DDI lograron identificar al principal sospechoso y los domicilios en los que podría estar: su vivienda y la de su madre. Con esos datos, durante la tarde, allanaron esas casas del barrio San Antonio.

Fueron hasta una vivienda de Potosí al 600, pero no lo hallaron. Lo ubicaron cerca, en su domicilio de Junín al 600. Gil salía de la casa, estaba en la vereda, cuando lo interceptaron.

De acuerdo a lo que trascendió, el ahora imputado no habló sobre el motivo que desató la amenaza en pleno centro, solo se habría escudado diciendo que el revólver era de juguete.

Con el aval del fiscal, los policías allanaron su vivienda, donde, además, estaba su pareja. No encontraron el arma de fuego, pero sí la misma ropa que Gil usó cuando habría repartido amenazas en el centro villamercedino y unos 90 gramos de marihuana. Por ese último hallazgo también fue puesto a disposición de la Justicia Federal.

 

 

No te pierdas...