Villa Mercedes: un San Patricio con cerveza y calor del público

Una decena de productores locales llevaron sus mejores variedades, acompañados por gastronómicos y otros emprendedores. A pesar de las noches frescas, hubo una gran concurrencia.
23 de marzo de 2026
Buena concurrencia. Las noches frescas no amedrentaron a los cerveceros.

Aunque las noches y las cervezas estaban bien frescas, el calor en Villa Mercedes lo puso la gente. Porque miles de personas disfrutaron de los dos días de la fiesta de San Patricio, que se convirtió en una de las actividades principales de la primera parte del fin de semana largo en la ciudad y sirvió para hacer girar la rueda económica local.

El evento fue organizado por una decena de productores que hacen sus variedades con sabor y espíritu local. Muchos de ellos empezaron sus emprendimientos con el boom de la elaboración artesanal que puso patas arriba el negocio de la cerveza en todo el país hace una década, pero demostraron que lo suyo era más que una moda pasajera, sino una alternativa con creta y constante a los productos comerciales.

Meves, Kamenka, Rankel, Utepils, Diastasa, Olloqui, GreyHound, La Comuna, La Ruka y Myrcena fueron las marcas con sello mercedino que montaron sus puestos en el patio de comidas del Complejo Calle Angosta y cada una ofreció sus variantes de IPA, APA, Golden, Stout, entre muchas otras.

La intendencia apoyó el encuentro y puso a disposición el espacio más emblemático que tiene la ciudad. “El Municipio acompaña cada desarrollo productivo que hay en Villa Mercedes, como fue el primer encuentro gastronómico que se hizo a comienzos del año.A Y a pesar de que la noche estuvo fresca, la gente también acompañó porque superaron las expectativas”, afirmó Fabricio Mena, el secretario de Producción, Medio Ambiente y Tecnología.

Es que, la iniciativa también funcionó como un impulso a las ventas de cada negocio, en un año fuertemente marcado por la crisis a nivel nacional. Y también con la particularidad de que varios de los productores no tienen un lugar específico dónde servir sus cervezas a lo largo del año, sino que requieren de este tipo de eventos para darse a conocer y que más personas elijan tomar bebidas artesanales.

Además de los elaboradores, se sumaron siete puestos gastronómicos que prepararon panchos, hamburguesas, choripanes, shawarma, papas fritas, entre otros platos para degustar junto a las “birras”. Y, finalmente, hubo un paseo de más de 30 emprendedores de diferentes rubros que aprovecharon la iniciativa para llevar sus artesanías, productos y alimentos.

Y si el público concurrió fue también porque los organizadores entendieron que cobrar una entrada podía atentar contra la finalidad del festival. En cambio, decidieron darle un objetivo solidario y recibir un alimento no perecedero al ingresar, que luego serán destinados a diferentes comedores comunitarios, y entregaron un vaso ecológico para que cada persona pudiera recargarlo en cada puesto.

La música tuvo su lugar también. El sábado estuvo a cargo de Efecto Mercury, una banda que hace los mejores covers de la década de los 80, mientras que el domingo fue el turno de The Pulse Project, con su tributo a Pink Floyd. La frutilla del postre la pusieron DJs locales para ambientar cada una de las noches, que fueron frescas pero de tanta cerveza.

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