A los cuatro hombres los imputaron por el delito de “robo en poblado y en banda”. El juez les impuso restricciones, pero no prisión preventiva.
Un joven de 27 años fue brutalmente atacado en la madrugada del jueves 9 de enero en el estacionamiento del supermercado Átomo, en la Villa de Merlo. Cuatro hombres lo emboscaron, lo golpearon con palos y le robaron su teléfono celular y su motocicleta. Aunque fueron detenidos pocas horas después, un juez los dejó en libertad al día siguiente.
Todo comenzó cuando la víctima acordó encontrarse con MIL, alias “El Gringo”, supuestamente para un préstamo de dinero. En lugar de concretar la transacción, el joven fue sorprendido por “El Gringo” y otros tres sujetos, quienes lo agredieron antes de robarle un celular LG K42 y una motocicleta Motomel S2 150 cc.
Un operativo policial permitió detener a los cuatro involucrados: uno de ellos tenía el celular sustraído, mientras que la motocicleta fue encontrada abandonada en un terreno baldío cercano al lugar donde ocurrió el ataque. Además, las cámaras de seguridad del sector corroboraron la presencia de los imputados en la escena de los hechos.
El viernes, en la audiencia de formulación de cargos, los representantes del Ministerio Público Fiscal de la Tercera Circunscripción Judicial, Andrea Aguilar y César Hugo Salazar Molina presentaron pruebas contundentes y pidieron prisión preventiva para dos de los detenidos, señalando la gravedad del ataque y sus antecedentes penales. Para los otros dos, solicitaron medidas menos severas.
Sin embargo, el juez de Garantía subrogante durante la Feria Judicial, Nicolás Coppola, resolvió imputar a los cuatro hombres por “robo en poblado y en banda” y concederles la libertad. Estableció como condiciones que deben firmar periódicamente el libro de imputados, no salir de la provincia y mantenerse alejados de la víctima.
La investigación sigue su curso, pero la medida judicial subió el debate sobre la percepción de inseguridad y las decisiones de la Justicia en casos de violencia y reincidencia.