A 40 años del Oscar de “La historia oficial”, la película que llevó la dictadura al mundo

El filme de Luis Puenzo ganó el premio de la Academia en 1986 y marcó un antes y un después para el cine argentino, con una historia atravesada por la memoria y los crímenes de la última dictadura.
24 de marzo de 2026
Alicia (Norma Aleandro) y la pequeña Gaby (la niña Aanalía Castro) en una escena de “La historia oficial”, ya un clásico del cine nacional.

Este 24 de marzo se cumplen 50 años del inicio de la última dictadura militar en Argentina, pero también 40 años de un hito clave para la cultura nacional: el día en que “La historia oficial”, dirigida por Luis Puenzo, ganó el Oscar a mejor película extranjera -hoy categoría internacional- y se convirtió en la primera producción argentina en lograrlo.

La ceremonia se realizó en Los Ángeles, donde el filme protagonizado por Norma Aleandro y Héctor Alterio se impuso frente a producciones de gran prestigio, abriendo una nueva etapa para la industria local.

El premio tuvo una carga simbólica especial: se entregó exactamente diez años después del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Al recibir la estatuilla, Puenzo recordó esa fecha y habló de una “pesadilla” que el país empezaba a dejar atrás para construir nuevos sueños.

Uno de los momentos más recordados de la noche lo protagonizó Aleandro, quien al anunciar a la ganadora -la propia película- improvisó un emotivo “God bless you”, reflejando la dimensión del reconocimiento internacional.

El camino hasta el Oscar no fue sencillo. El rodaje comenzó en 1983, en plena transición democrática, pero debió interrumpirse por amenazas al equipo. Finalmente, la filmación continuó en secreto, incluso en la casa del propio director, lo que refuerza el carácter valiente de la obra.

La historia sigue a Alicia, una profesora que comienza a sospechar que su hija adoptiva podría ser hija de desaparecidos, poniendo en foco uno de los aspectos más dolorosos de la dictadura: la apropiación de niños.

El triunfo de “La historia oficial” marcó un antes y un después. Hasta entonces, el país había sido nominado sin éxito con “La tregua” y “Camila”. Recién en 2010 volvería a ganar con “El secreto de sus ojos”, de Juan José Campanella.

A cuatro décadas de aquel premio, la película sigue siendo un símbolo de memoria, verdad y justicia, y una de las obras más influyentes del cine argentino.

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