El presidente Javier Milei evitó referirse directamente al triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de Brasil durante la reunión de Gabinete de ayer. En cambio, ratificó el rumbo económico de su gestión y descartó cambios destinados a mejorar las posibilidades electorales de La Libertad Avanza en 2027.
El encuentro se extendió durante poco más de una hora en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada. Según fuentes oficiales, el resultado electoral brasileño no fue mencionado de manera explícita, aunque hubo cuestionamientos indirectos a la estrategia de Lula y a las medidas que el oficialismo argentino denomina “plan platita”.
“No vamos a corrernos ni un milímetro de las ideas de la libertad”, sostuvo Milei ante sus funcionarios, de acuerdo con fuentes presentes. Además, calificó de “inmoral e injusto” introducir incentivos económicos o modificar el rumbo de la gestión con fines electorales. En la misma línea, el mandatario afirmó: “No se hace grande a la Argentina nuevamente con la trampa o la viveza criolla”.
La discusión también incluyó referencias a la reducción de la jornada laboral en Brasil, conocida como esquema 6×1, y al impacto de las propuestas políticas sobre mujeres y jóvenes. Desde el Gobierno consideran que las medidas económicas de Lula contribuyeron a consolidar su triunfo.
La mirada puesta en 2027
Milei planteó el próximo escenario presidencial como una disputa entre dos modelos políticos. “Por primera vez, los argentinos tendrán la posibilidad de elegir entre el partido de la libertad y la prosperidad versus el partido del Estado con todo su pasado por delante”, expresó, según una fuente del encuentro.
El silencio contrastó con su reacción tras la primera vuelta brasileña, cuando había celebrado la ventaja de Flávio Bolsonaro y cuestionado las políticas de incentivo al voto.
Durante la reunión también se analizó el contexto internacional y su impacto en los precios, el petróleo y las tasas de interés. En materia legislativa, Milei pidió avanzar con el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), la reforma electoral y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
Por otra parte, el Gobierno buscó relativizar las diferencias con la senadora Patricia Bullrich, ausente del encuentro por “motivos personales”, según indicaron desde Casa Rosada. Tampoco participó el ministro de Defensa, Carlos Presti, quien se encontraba de viaje.